Navarro Delgado tiene 60 años.

El pasado 7 de diciembre Carlos Navarro Delgado, de 60 años, cruzaba desde Chile a Argentina a través del Paso Cristo Redentor. Pese a que hacía ese recorrido de manera habitual, nunca había tenido ningún tipo de problema con las autoridades a cargo del complejo.

No obstante, ese día personal de la Gendarmería Nacional lo identificó y chequeó su nombre en la base de datos de la Interpol. Fue así que descubrieron que sobre Navarro Delgado pesaba una alerta roja.

De acuerdo con información judicial, el oriundo de Chiclayo, departamento de Lambayeque, había sido denunciado en 2007 de abusar sexualmente de una niña de 13 años cuando trabajaba como instructor en un gimnasio.

Desde ese entonces no volvió a ser visto en su tierra natal y la Justicia peruana solicitó al poco tiempo la captura internacional. Más allá de la investigación y las tareas de búsqueda, las autoridades de ese país nunca pudieron dar con Navarro Delgado y pasaron 15 años para que terminara cayendo en Mendoza.

Luego de la captura, el presunto abusador fue trasladado, en un principio, al Centro de Detención Federal U-32, localizado en los Tribunales federales de calle España. Luego, lo terminaron alojando en el pabellón 6C del Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo, en Cacheuta.

Fue allí donde Navarro Delgado comenzó a vivir un verdadero infierno. Esto porque el resto de los internos no tardaron en enterarse el delito por el que se encontraba tras las rejas y comenzó a ser blanco de reiteradas agresiones físicas.

Debido a que las golpizas no cedían, lo trasladaron al pabellón 1A. Pero la historia se volvió repetir y Navarro Delgado otra vez fue atacado por sus compañeros carcelarios, debiendo pasar varias veces por el sector de Sanidad a raíz de las heridas que le provocaban.

En el último tiempo, el ciudadano peruano fue alojado en el sector 6D, aunque su situación está lejos de cambiar, informaron fuentes penitenciarias.

Debido a eso, se manejó la posibilidad de pedir su traslado a la Colonia Penal de Santa Rosa, dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF). Pero las autoridades creen que será difícil escapar a las agresiones.

Frente a ese complicado contexto, el defensor Juan Franco Ferraris solicitó un Resguardo de la Integridad Física (RIF), para que Navarro Delgado sea aislado en algún sector y así evitar que continúe recibiendo golpizas. Aunque esperaban que desde el SPF hicieran efectivo ese régimen.

Posible libertad

Por otro lado, el sindicado abusador tiene esperanzas de recuperar la libertad en poco tiempo. Esto podría darse en caso de que la Justicia peruana no envíen la documentación pertinente para llevar adelante su extradición.

Existe un convenio entre Argentina y Perú que otorga un plazo de 60 días para que el país que solicitó la detención del imputado realice el papeleo para trasladarlo y ponerlo a disposición de las autoridades competentes.

“La persona detenida preventivamente podrá ser puesta en libertad si la autoridad competente requerida, vencido el plazo de sesenta (60) días a partir de la fecha de la detención preventiva, no hubiera recibido la solicitud de extradición y los documentos justificativos”, sostiene el artículo VIII de ese tratado.

Hasta este miércoles, debido a la feria judicial de ese país, los documentos para la extradición no habían sido enviados. El plazo se cumplirá el domingo 5 de febrero y si no se cumplen con los requerimientos pedidos, Navarro Delgado podría regresar a las calles.

La denuncia

De acuerdo con las fuentes consultadas, allá por 2007 el acusado trabajaba como instructor en un gimnasio de educación física en la ciudad de Chiclayo.

Por aquellos días, la niña comenzó a tomar clases junto a un grupo de universitarias y Navarro Delgado estaba a cargo de su rutina de ejercicios.

La información señala que en una ocasión, la chica llegó más temprano que el resto de su grupo y quedó sola con el instructor. Al parecer, fue allí cuando mantuvieron relaciones sexuales y fueron descubiertos por algún conocido que llegó al gimnasio.

Fue así que se enteró sobre la situación una hermana de la menor, quien radicó la denuncia contra Navarro Delgado.

La información señala que la versión del sospechoso es que el acto fue consentido y que pensaba que la chica tenía 17 años, ya que jamás le dijo su edad. Pese a eso, la Justicia solicitó su captura por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la minoridad.

Fue después de eso que el hombre desapareció de Chiclayo y huyó hacia Argentina, aunque fuentes allegadas a la causa refirieron que lo hizo por cuestiones económicas.

Sorpresivamente, cuando las autoridades peruanas ya parecían haber perdido interés en el caso, terminó siendo atrapado en Mendoza.