El jefe narco Matías Facundo Fido Díaz Verón deberá enfrentar un nuevo juicio en su contra mientras purga una condena de 13 años de cárcel por un cargamento de casi 500 kilogramos de marihuana. El Juzgado Federal Nº 1 elevó a juicio oral la causa en la que se encuentra acusado por lavado de dinero junto a seis miembros de su círculo familiar.
De esa forma, el juez Marcelo Garnica rechazó el recurso de apelación presentado por el defensor Pablo Cazabán, quien se opuso al requerimiento de elevación a debate presentado por la Fiscalía Federal Nº 2, a cargo de Fernando Alcaraz.
Debido a que el Fido agotó todas las instancias para evitar el proceso en su contra, la instrucción que se clausuró en noviembre del año pasado, tal como lo publicó El Sol, se elevó al Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2 y tendrá intervención de la fiscal Gloria André.
El jefe narco que debe enfrentar dos nuevos juicios por drogas y lavado de dinero
Matías Facundo Fido Díaz venía siendo investigado por traer a Mendoza cargamentos millonarios de cocaína y marihuana desde el norte del país y sus vínculos con barras de Independiente Rivadavia, cuando se produjo su captura en la causa por la desaparición…
La investigación tuvo su génesis a partir de la incautación de casi 485 kilos de marihuana, 200 gramos de cocaína y dos armas de fuego concretada el 18 de marzo de 2020 en la zona del barrio Los Ciruelos. Por ese hallazgo fueron acusados Díaz Verón, su hermana Fanny, alias la Negra Tina, y Gustavo Ariel Valle Vicedo, más conocido como la Gata.
A raíz de eso se hicieron otras medidas y el 11 de abril de ese año los policías mendocinos secuestraron otros diez kilos de marihuana, causa en la que fueron procesados el Fido junto Valle Vicedo, el taxista Gustavo Ubaldo Rodríguez y Diego Nicolás Monsalvo, quien se suicidó mientras cumplía prisión domiciliaria. Por esa causa sólo resta que sea juzgado Díaz Verón, ya que el resto de los imputados reconocieron la autoría y fueron condenados.
Las incautaciones de sustancias orientaron una investigación que apuntó sobre el importante crecimiento patrimonial que evidenciaban el Fido y algunos de sus familiares. De esa forma se demostró que Díaz Verón junto a su esposa, Leila Carolina Ovando Cruz, pusieron dinero en circulación en el mercado automotor e inmobiliario entre diciembre de 2015 y diciembre de 2021.
Las escuchas que posicionaron como líder narco al “Fido” Díaz
Para la Justicia federal, no quedaron dudas: Matías Facundo Fido Díaz es un jefe narco que estuvo involucrado como organizador y financista de un millonario cargamento de casi 500 kilos marihuana que fue incautado en la casa donde vivía su hermana,…
De la pesquisa se desprende que en esa maniobras también estuvieron involucrados la madre del Fido, Mirta Verón Muñoz; sus dos cuñados, José y Jesús Ovando Cruz, y Carla Tamara González Castro, una amiga de la familia.
En el requerimiento del fiscal Alcaraz surge que Díaz Verón y sus presuntos cómplices adquirieron, a través de las ganancias de la comercialización de estupefacientes en grandes cantidades, una casa de fin de semana con pileta en un cotizado sector de El Challao.
Asimismo, se demostró que poseían un terreno en el que construyeron un complejo de cinco departamentos; mientras que en una tercera propiedad fue adquirida con una construcción ya comenzada, la cual finalizaron en setiembre de 2020 y allí se asentó el núcleo familiar del Fido. Mientras que en otra vivienda, que habría sido obtenida con dinero ilícito, fue destinada para la madre de Díaz Verón.
La red narco del “Fido” y las pruebas del pago de millones de pesos por cargamentos
“En plena cuarentena, lo atraparon con 12 kilos de marihuana en un taxi”, tituló este diario el sábado 11 de abril del año pasado, luego del secuestro sobre calle Doctor Moreno de una importante cantidad de droga compactada que iba a…
Pero eso no fue todo, los detectives también demostraron la compra de seis vehículos, algunos de ellos de alta gama, los cuales fueron secuestrados a través de las diversas medidas judiciales.
De acuerdo con la instrucción, los procesados jamás pudieron demostrar el origen del dinero utilizado para esas operaciones financieras: no contaban con ingresos económicos registrados y tampoco se evidenció que se dedicaran a alguna actividad lícita informal.
Incluso, habían elegido a dos allegados que residían y trabajaban en Estados Unidos para colocarlos como titulares de un inmueble y algunos vehículos, con el objetivo de no despertar sospechas por la falta de ingresos propios.
Por eso, se ordenó la inhibición general de bienes de todos los acusados y embargos preventivos que llegan hasta los 50.000.000 de pesos.
