El boliche El Santo Disco, ubicado en el distrito de Rodeo del Medio, Maipú, fue escenario de violento episodio durante la madrugada del domingo 17 de noviembre, en el que Alejandro Agustín Rosales recibió un fuerte golpe en la nuca por parte de un patovica y quedó en grave estado.
Poco más de un mes después, la víctima sigue atravesando una dura recuperación: no está en condiciones de ingerir alimentos sólidos y no podrá trabajar durante los próximos cuatro meses. En paralelo, este miércoles la Justicia le dictó la prisión preventiva a Flavio Darío Zeballos, el guardia de seguridad detenido por brutal ataque.
Golpiza en el boliche: dura imputación y cárcel para el único detenido
Alejandro Agustín Rosales recibió una trompada en la nuca mientras se encontraba en un boliche de Rodeo de Medio, en Maipú. El joven de 24 años intentó mediar en una pelea que hubo entre un grupo de personas en el local…
La jueza Sonia Yornet le impuso la medida cautelar solicitada por la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien lidera la investigación, aunque con modalidad domiciliaria. Más allá de eso, Zeballos será monitoreado mediante el uso de una tobillera electrónica y tendrá prohibido salir del país y establecer contacto con la víctima y los testigos de la causa.
Asimismo, la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 2 rechazó el planteo de nulidad realizado por la defensa sobre el avoque de imputación, descartando un cambio de calificación a lesiones graves, lesiones en riña o legítima defensa. Por eso, el trabajador, que figuraba como empleado de mantenimiento y realizaba tareas de seguridad en el popular boliche, continuará acusado por el delito de homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa, que prevé penas de 5 a 15 años de cárcel.
El video de la agresión
Una de las pruebas claves presentadas por la Fiscalía para sostener la dura imputación que pesa sobre Zeballos fue un video tomado por una cámara de seguridad, el cual muestra el momento exacto del ataque.
En las imágenes se observa cómo el patovica va a buscar directamente a Rosales y le propina un fortísimo puñetazo en la nuca mientras se encuentra de espalda y sin advertir la presencia del agresor.
Por esa situación, la fiscal Lazo entiende que el guardia de seguridad se aprovechó del estado de indefensión de la víctima, lo que encuadra dentro del agravante de la alevosía, explicaron fuentes judiciales consultadas.
De acuerdo con la investigación, el citado día en el que ocurrió el hecho, una pelea se produjo a la salida del mítico local bailable del este maipucino y Rosales intervino en defensa de unos conocidos.
Fue en ese momento que aparecieron en la escena varios guardias de seguridad, entre los que se encontraba Zeballos, quien, de acuerdo con la instrucción, atacó sin piedad a la víctima y lo dejó inconsciente.
El chico fue trasladado de urgencia al Hospital Central, donde quedó inicialmente internado en Terapia Intensiva. Con el paso de los días, su situación mejoró, aunque le quedaron graves secuelas temporales por la agresión.
