Federico Verazzi tenía 34 años y fue hallado por un grupo de jóvenes que filmó la escena.

La historia tuvo su inicio hace poco menos de una semana, cuando un grupo de jóvenes que exploraba los cerros y puestos de la zona oeste de Ciudad se topó con una escena estremecedora: el cuerpo de un hombre en avanzado estado de descomposición yacía al pie de un acantilado, a metros de un río seco. El hallazgo ocurrió el miércoles 22 después de las 16 y fue registrado en un video que llegó a las autoridades policiales y judiciales luego de un llamado al 911.

El cadáver vestía un pantalón de jeans, zapatillas negras y una campera del mismo color. Debido al deterioro por estar varios días a la intemperie, el rostro resultaba irreconocible, por lo que desde la Unidad Fiscalía de Homicidios, se ordenaron exámenes de ADN para establecer la identidad del fallecido.

Con el correr de las horas, los peritajes confirmaron en la causa que lidera el fiscal Gustavo Pirrello que se trataba de Federico Verazzi, un hombre de 34 años que había desaparecido nueve días antes y que su familia buscaba luego de una denuncia por averiguación de paradero.

Verazzi fue visto por última vez el domingo 13 de abril a las 21.30, cuando salió de su casa en el barrio Bancario, en Godoy Cruz. Su hermana relató que esa noche se despidió de su madre con un abrazo particularmente afectuoso, gesto que despertó preocupación en su entorno.

Desde ese momento, su familia desplegó una intensa búsqueda que incluyó zonas rurales, espejos de agua y localidades cordilleranas como Cacheuta, Potrerillos y Puente del Inca. Incluso se había emitido una alerta en Buenos Aires.

Durante los días de búsqueda, la familia había difundido una detallada descripción física de Federico: medía 1,75 metros, era de contextura delgada, piel blanca, cabello castaño y corto.

Al momento de su desaparición vestía ropa negra y se movilizaba, posiblemente, en una bicicleta del mismo color con detalles amarillos. También presentaba cicatrices en ambos brazos y dos tatuajes: uno en la pantorrilla y otro en las costillas.

Confirmada la identidad de la persona fallecida, los investigadores esperaban para las próximas horas el resultado de la necropsia, que permitirá establecer las causas del deceso. No descartaban ninguna hipótesis pero, prima facie, podría tratarse de un suicidio.