Gustavo Alejandro Balmaceda fue baleado el sábado por la mañana en su puesto de venta de café y tortas que tenía en la ruta Panamericana, en Luján. Un hombre robusto y que vestía ropas oscuras le disparó con una pistola calibre 9 milímetros a corta distancia.

No tenía la intención de matar al comerciante. Tanto es así que los proyectiles impactaron en las piernas de la víctima.

Dos días después, Balmaceda, de 52 años, murió porque un plomo le causó daños en la arteria femoral. La pérdida de sangre terminó costándole la vida.

Hasta este jueves, el caso no tenía detenidos pero los detectives trabajaban en una hipótesis que permitiría la captura del matador, una que no está relacionada con las primeras versiones que trascendieron.

De acuerdo con información del entorno familiar, Balmaceda fue condenado a 11 años de cárcel luego de un dramático caso de violación intrafamiliar denunciado en el 2007.

Si bien pidieron reserva sobre esa causa (se puede identificar a las víctimas, que fueron dos mujeres), dijeron que “salió de prisión no hace mucho tiempo”, tal como relataron a El Sol.

En un principio, los detectives de la causa solicitaron no detallar mucho sobre la vida de Balmaceda, ya que, el haber sido condenado por abuso sexual, podría guiarlos hacia una hipótesis vinculada a eso.

Esa no era la única teoría de los investigadores: sospechaban que podría estar relacionado a su actividad laboral y con un pariente directo.

Al parecer, Balmaceda ocupaba un lugar para su puesto cuando ya había otras personas trabajando allí. Y esto generaba malestar. 

Es más, mantuvo algunos encontronazos con personajes de la zona, ubicada sobre la citada Panamericana, entre calles Señorita Chicha y Belgrano.

De todas formas, estas dos situaciones no tendrían nada que ver con el móvil del homicidio y continuaron trabajando en otra línea investigativa que podría tener resultados en los próximos días.

Ver también: El enigma que rodea el asesinato de un comerciante en la Panamericana

Sorpresivo

El caso tuvo su inicio el sábado por la mañana, cuando la policía recibió un llamado que alertaba sobre un hombre herido de bala sobre la ruta 82.

En un principio creyeron que se trataba de un asalto pero, rápidamente, se descartó esa versión.

La víctima alcanzó a conversar con los policías mientras esperaban una ambulancia y contó que no le habían robado nada.

No quiso agregar mucho más, pero describió al atacante como “robusto, que vestía vestimenta oscura y llevaba barbijo puesto”.

En la escena se levantó una vaina calibre 9 milímetros y esto se trasformó en una de las claves.

Balmaceda, nacido el 2 de agosto de 1969, vivía con su madre en Maipú. El lunes por la tarde confirmaron su muerte en el Hospital Central, debido a la pérdida de sangre que le provocó un plomo en la arterial femoral.