Matías Andrés Cerón, el Morocha, asaltaba usando una pistola calibre 9 milímetros. Con un arma de esas características también ejecutó a, por lo menos, seis personas a fines de los 90 y principios del 2000, cuando no superaba los 18 años.
Este delincuente juvenil se crió en el barrio San Martín de Capital con otros famosos malvivientes como Fabián la Ardilla Cedrón y Ricardo David el Perro Videla. Todos terminaron mal: el Morocha fue ejecutado de un balazo en la ingle tras una entradera en la Cuarta Sección en agosto del 2003, la Ardilla fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de un policía, y el Perro se ahorcó en el 2005 en una celda de la penitenciaría de Boulogne Sur Mer.
Los fantasmas de aquellos movidos años volvieron a la memoria de los investigadores el martes por la noche, cuando el hermano del Morocha, Luis Alberto Cerón (31 –un año mayor que su hermano abatido–), fue baleado dos veces por efectivos que acudieron a un violento asalto en una casa del barrio Cerro Arco de Las Heras. Con él cayeron heridos dos cómplices, también señalados como miembros de una banda que está generando temor en el citado complejo capitalino. El trío asaltó a un policía que vestía de civil –es chofer del subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil– y lo golpeó salvajemente con un martillo. La esposa del efectivo también resultó lesionada.
La banda que integra Cerón es conocida como Los Morocha, en honor a su hermano fallecido. En los últimos tiempos, se los vinculó con asaltos en viviendas y en la vía pública. Es más, dos días antes de ser baleado en Las Heras, efectivos fueron hasta su casa de la manzana 45 del barrio San Martín y la allanaron con orden judicial. Demostrando su descontento, los familiares de Cerón fueron hasta la Comisaría Sexta a criticar a los investigadores, cansados de los allanamientos. “Siempre nos culpan a nosotros de todos los hechos”, gritaban en la puerta de la dependencia del barrio Cano.
Sin embargo, las investigaciones policiales y judiciales vinculan a este hombre nacido el 8 de agosto de 1983 con diversos asaltos. Y prueba de ello es que ha sido condenado y permaneció algunos años en la cárcel.
De acuerdo con lo informado por fuentes policiales, el hermano del Morocha ingresó a la cárcel por primera vez el 26 de agosto del 2005 por un robo agravado por el uso de arma de fuego, por la participación de un menor en poblado y en banda. Por ese hecho lo condenaron en la Cuarta Cámara del Crimen el 19 de marzo del 2007 a seis años y ocho meses de cárcel. La fecha de cumplimento de esa pena era el 24 de febrero del 2014. Sin embargo, el juzgado de Ejecución Penal Nº1 le concedió la libertad el 26 de mayo del 2011.
Ya en la calle, contaron quienes lo conocen, comenzó a delinquir. Y el grave hecho ocurrido el martes por la noche en la casa del policía fue un claro ejemplo de ello. De acuerdo al relatado de quienes participaron en el procedimiento, Cerón, junto a Pablo Serrano (22) y Pablo Lucero (40), fueron hasta el barrio Cerro Arco y perpetraron una entradera a las 19.40. Abordaron al policía, que vestía de civil, y lo metieron en su casa. Allí se encontraba su esposa y ambos fueron reducidos. En un principio, los malvivientes estaban calmados.
Pero entraron en cólera cuando, mientras revisaban la casa de las víctimas, encontraron un uniforme de la Policía de Mendoza. “Comenzaron a gritar, ‘es policía’, hay que hacerlo cagar”, contó una fuente a El Sol.
Uno de los malvivientes –todos portaban armas de fuego– tomó su pistola y le dio un cachazo a la pareja del efectivo. Otro agarró un martillo y atacó al miembro de la fuerza varias veces. Lo que desconocían los asaltantes es que un efectivo policial –vecino– advirtió el asalto y pidió refuerzos al 911. Efectivos de la Comisaría 43ª y de la UEP Las Heras, más el comisario Camilo Uvilla, llegaron hasta el lugar y se produjo un enfrentamiento con los delincuentes.
Dos de ellos –Cerón y Serrano– se refugiaron arriba de un techo detrás de un tanque de agua y el restante –Lucero– intentó hacer lo mismo, pero se precipitó desde una medianera, sufrió diversos politraumatismos y fue arrestado.
Tras un prolongado intercambio de disparos, Cerón y Lucero terminaron baleados por los efectivos. El hermano del delincuente juvenil recibió dos balazos: uno en el abdomen y otro en la pierna derecha. Serrano también fue baleado en esa pierna.
Sobre los techos, el personal policial halló tres armas de fuego: una 9 milímetros que portaba Cerón, una 40 que llevaba Serrano y una 22 que tenía Lucero, tal como sospechan los detectives. Cerón fue llevado al Hospital Lagomaggiore, donde quedó internado. El otro herido también, pero luego terminó en una celda de la Comisaría 16ª. “Los tres integraban Los Morocha, pero también se movían con otra gente, que estamos investigando”, finalizaron las fuentes.
Pasan los años y es noticia
Pasaron más de 10 años de muerte pero Matías Andrés Cerón (18) continúa siendo noticia. Este joven estuvo varios años en boca de todos por la cantidad de homicidios y atracos. Lo detuvieron en el 2001 y escapó del ex COSE. Luego estuvo dos años prófugo. En agosto del 2003 recibió un balazo policial durante una entradera que perpetró con un cómplice en la Cuarta Sección. Llevaba su 9mm y una 11.25, más 80 proyectiles.
