Credit: Ariela Sanchez

Flor Bertotti desembarcó en Mendoza y convirtió la noche en una verdadera fiesta de nostalgia, con lágrimas, baile, flores amarillas, romances y un repertorio que recorrió distintas etapas de su carrera.

Había canciones que el público esperaba desde hacía años y otras que alcanzaron para devolverlo, por unos minutos, a la infancia.

El show comenzó con “Arriba las ilusiones”, de la famosa tira juvenil Nini, mientras Bertotti aparecía en escena para encontrarse con un público que rápidamente dejó en claro que estaba dispuesto a volver a ser parte del universo de Floricienta.

Después del primer saludo, la artista hizo una referencia que provocó risas entre los presentes: “Cómo nos cuesta soltar”, dijo en relación con la serie y con ese personaje que, casi dos décadas después, todavía forma parte de la vida de miles de personas.

Y si había alguna duda sobre lo que significaba ese reencuentro, “Hay un cuento” terminó de confirmarlo. El tema se convirtió en uno de los primeros grandes momentos de la noche y entre el público aparecieron las primeras lágrimas.

De Floricienta a sus canciones

El recorrido continuó con “Odio de vos”, otro de los temas que marcaron aquella etapa juvenil, y luego Bertotti comenzó a recorrer canciones propias y diferentes momentos de su carrera.

El repertorio incluyó “No te importa”, “Por qué”, “Pobre los ricos”, “Quedate conmigo”, “Ay qué lindo”, “Enorme dragón” y “Te siento”, entre otras.

Uno de los momentos más emotivos llegó durante el segmento acústico. Allí, la cantante interpretó “Los niños no mueren”, a pedido del público, y volvió a despertar la emoción entre los presentes.

Pero si algo tuvo la noche fue un verdadero subibaja de emociones. La propia Bertotti lo resumió entre risas con una frase que parecía describir perfectamente lo que estaba pasando: “Qué dramáticas somos, las criadas a base de Floricienta”.

Y el show siguió jugando con esas emociones. Primero llegó “A bailar” y, poco después, “Mi vestido azul”.

La reacción fue inmediata. El público acompañó cada palabra y dejó en claro que algunas canciones no necesitan presentación: apenas suenan los primeros acordes, todos saben qué viene después.

Bertotti también hizo lugar para una de las escenas más tiernas de la noche. Una fan se acercó hasta el escenario con una de las coloridas zapatillas que caracterizaban a Floricienta y se la entregó para que la firmara. El objeto, convertido con los años en uno de los recuerdos más reconocibles del personaje, terminó nuevamente en manos de su protagonista.

“¿Quiénes hacen que sus hijos vean Floricienta?”

La relación entre distintas generaciones también apareció durante el recital.

Bertotti preguntó cuántas de las presentes habían hecho que sus hijos vieran Floricienta. La respuesta del público volvió a mostrar cómo aquellas canciones y personajes pasaron de una generación a otra y continuaron formando parte de la vida de sus seguidores.

Había muchas niñas en el recital, pero sin dudas quienes más se hicieron sentir fueron las mayores de 25 años. Eran ellas las que conocían cada canción, respondían cada referencia a la serie y volvían a cantar como cuando Floricienta formaba parte de su rutina diaria.

La artista también recordó, a través de sus canciones, una historia que para muchos comenzó frente a la televisión y que ahora podía vivirse de otra manera: desde una platea, junto a amigos, parejas o incluso hijos.

Federico Amador y un momento que hizo suspirar a los fanáticos

Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con la aparición de Federico Amador.

El actor subió al escenario para compartir con Bertotti “Te amo más” y el reencuentro de la pareja provocó una verdadera ovación. La complicidad entre ambos y el tono romántico de la canción hicieron que el público acompañara el momento entre gritos y aplausos.

Credit: Ariela Sanchez

Fue uno de esos instantes en los que el recital dejó de ser solamente un viaje hacia el pasado y se convirtió también en una celebración del presente.

Y finalmente llegaron las flores amarillas

Pero había una canción que inevitablemente tenía que llegar. Después de recorrer buena parte de su repertorio, Bertotti cantó “Flores amarillas” y el público explotó.

Cantaron, bailaron y volvieron a convertir el tema en el himno que cada septiembre recuperó fuerza. Esta vez, además, tuvo un condimento especial: la protagonista de Floricienta estaba ahí para cantarlo en vivo, apenas dos días antes del Día de la Primavera.

Las flores amarillas aparecieron como parte de ese ritual que, año tras año, volvió a instalarse entre quienes crecieron con la serie. Y la reacción dejó en claro que la canción todavía conserva intacta su capacidad de emocionar.

El show continuó con “Las estrellas” y finalmente culminó con “Tic Tac” y “All You Need Is Love”.

Así, entre canciones, videos, cambios de vestuario y una puesta en escena cargada de color, Flor Bertotti cerró su paso por Mendoza y volvió a demostrar que Floricienta no quedó solamente en la televisión. Para quienes crecieron con ella, algunas canciones siguen siendo capaces de abrir una puerta directa a la infancia.