La causa por el abuso sexual seguido de muerte de Micaela Reina (11), en mayo del 2007, no está cerrada. El fiscal de Cámara Fernando Guzzo presentó ayer a las 12.30 el recurso de casación directa contra la sentencia del juicio oral que absolvió a los dos imputados: la madre de la víctima, Marta Reina, y quien fuera el marido de ella, Ramón Duarte. De esta forma, el representante del Ministerio Público le pidió a la Suprema Corte que anule el fallo de la Séptima Cámara del Crimen y dicte uno nuevo contra los dos últimos sospechosos sin que se desarrolle otro debate oral y público.
Básicamente, Guzzo, que actuó en el debate y requirió durante los alegatos la pena de prisión perpetua para la progenitora y quien fuera durante algunos años padrastro de la pequeña, entiende que el tribunal integrado por Gabriela Urciuolo, Alejandra Mauricio y Agustín Chacón, no valoró al menos cuatro pruebas de importancia y directamente liberó a los imputados.
Desde que se ventiló la resolución en la sala ubicada en el primer piso de los tribunales, el lunes 10 de este mes por la mañana, hubo polémica. Los magistrados no tuvieron en cuenta una confesión del acusado, de 57 años, quien aseguró que abusó de la pequeña días antes de que fuera asesinada –dijo que no la mató– y un cotejo de ADN lo ubicó en el lugar donde apareció el cadáver de la niña de 11 años. Es más, antes del inicio del debate, la defensa de Duarte pretendía realizar un juicio abreviado, que es aquel en el que el acusado reconoce el delito que se le endilga y la defensa pacta una pena con la fiscalía, e iba a recibir 20 años de cárcel. Pero la negativa del abogado defensor de Marta Reina (47), Sergio Carreño, quien prefirió el juicio tradicional, hizo caer este procedimiento.
Además, el fiscal se basó en el pedido para que se dicte una nueva sentencia en el cruzamiento de llamados entre Reina y Duarte en las horas que se produjo el crimen y también en que, días después del hecho, la mujer utilizó el abono del colectivo de la víctima.
En el recurso de casación directa, Guzzo pidió que no se ordene un nuevo debate oral contra los imputados, debido a que el último, que se desarrolló entre mediados de octubre y las primeras semanas de este mes, fue filmado y las imágenes se pueden analizar para conocer cómo fue la exposición de pruebas y la declaración de los testigos.
Sin culpables
Micaela Reina fue asesinada mientras era abusada sexualmente. Murió asfixiada “mientras le tapaban la boca”, sostuvo la necropsia. Vivía en Las Heras pero la hallaron muerta en una bodega abandonada de Guaymallén. En un primer juicio oral, el padre biológico de la víctima, Alejandro Prádenas, fue condenado por abandono de persona a 6 años de cárcel en la Quinta Cámara del Crimen. El caso llegó a la Corte y se anuló ese fallo: el máximo tribunal lo sentenció a 15 años de cárcel pero Prádenas se fugó.
La causa volvió a instrucción y el fiscal especial Santiago Maximiliano Garay encontró pruebas directas que sostenían que Duarte era el homicida. Y acusó a la madre de la niña cuando testigos declararon que la mujer la estaba iniciando en la prostitución y se la entregó a quien era su pareja para que tuviera encuentros sexuales con ella.
