El jueves 10 de julio, en una casa modesta de calle Benjamín Matienzo al 2400 de Las Heras, la vida de Tomás Alexander Cano, un joven de 21 años apasionado por la música, se apagó en cuestión de minutos. Había recibido la visita de su amigo de siempre, Lucas Mamaní, sin imaginar que esa madrugada se cruzaría con un destino fatal. Mientras conversaban en el patio, Mamaní le mostró un arma de fuego que había conseguido poco antes. En un movimiento imprudente, el gatillo se accionó y el proyectil atravesó el cuello de Cano. El muchacho llegó sin vida al Hospital Carrillo.
En un primer momento, todo parecía un hecho intencional: Mamaní dijo que alguien desconocido había disparado. Pero horas más tarde se quebró y confesó: el tiro se había escapado de sus propias manos.
Amistad trágica: ¿hubo intención de asesinar al joven en Las Heras?
El barrio entero está de luto. Tomás Alexander Cano, un joven de 21 años querido por su entorno y conocido por su pasión por la música, murió en la madrugada de este jueves en Las Heras tras recibir un disparo en…
La fiscal de Homicidios Claudia Ríos lo imputó primero por homicidio agravado, aunque en la audiencia de este jueves la calificación cambió a homicidio culposo por imprudencia y negligencia. Fue condenado a tres años de prisión en suspenso, con reglas de conducta vinculadas a sus problemas de consumo. Pero también admitió el delito de encubrimiento. Y todo está relacionado con el arma de fuego que tenía, una pistola calibre 9mm.
Hasta allí, la historia podría cerrarse en la desgracia de una amistad truncada por un error irreparable. Pero la pericia balística de Policía Científica sobre el arma secuestrada en la casa abrió un nuevo capítulo, mucho más oscuro: esa misma pistola había sido utilizada en dos asesinatos en el barrio La Gloria de Godoy Cruz, ocurridos en menos de un año.
El tiroteo previo y las hipótesis sobre el asesinato del sobrino del Rengo Aguilera
A mediados del 2014, el apodo Chalita comenzó a tomar fuerza en la zona de la Triple Frontera entre los departamentos de Godoy Cruz, Maipú y Luján. Por aquellos días, Carlos Manuel Herrera Aguilera, tenía 19 años. Era uno de los…
El primero fue el 11 de septiembre del año pasado, cuando Carlos Manuel Herrera Aguilera, más conocido como el Chalita, cayó abatido de un disparo en el rostro en plena manzana J del popular complejo godoicruceño.
Sobrino del histórico líder de la barra brava tombina, Daniel el Rengo Aguilera, el Chalita arrastraba un prontuario marcado por abusos de armas y viejas rivalidades. Esa noche hubo un tiroteo previo en otra manzana, y los peritos levantaron casquillos calibre 9 mm que coincidieron con el arma que tenía Mamaní.
Lo que todavía no está claro para los pesquisas es si el arma pertenecía a la víctima o a los atacantes, porque el Chalita también solía moverse armado y hubo fuego cruzado en el hecho de sangre.
La investigación, a cargo de Gustavo Pirrello, tiene dos detenidos, uno fue identificado como Darío Alejandro Gil. Ambos circulaban en una moto Sapucai. “Te vamos a matar”, le gritaron antes de abrir fuego. El Chalita Herrera Aguilera también disparó.
El segundo asesinato fue mucho más reciente y brutal. El 11 de junio, apenas un mes antes de la tragedia de Cano, Sergio Adrián Arrieta, de 35 años, fue ejecutado en la manzana H del mismo barrio. El caso también está en manos de Pirrello.
Dos hombres encapuchados tocaron la puerta, entraron y descargaron diez tiros sin dudar, tal como reveló El Sol. Arrieta recibió tres disparos mortales y murió en el acto, frente a varios testigos que jugaban al truco.
La secuencia quedó registrada en una cámara de seguridad de los conventillos del barrio La Gloria y los peritos levantaron nuevamente vainas calibre 9 mm, coincidentes con la pistola que terminó en manos de Mamaní.
La hipótesis fiscal sostiene que un hombre identificado como Mayco Matías Santillán junto con otro sujeto fueron hasta la casa donde se encontraba Arrieta para cobrar una deuda iniciada por la venta de drogas. No querían cobrarle a quien terminó siendo ejecutado, ya que solo abrió la puerta, buscaban a otro hombre que se encontraba en la propiedad.
¿Ataque de sicarios? El video de cómo acribillaron a tiros al hombre en el barrio La Gloria
Un ataque fulminante. Fueron directo a matar y sin rodeos. Todo quedó grabado en una cámara de seguridad del barrio La Gloria, en Godoy Cruz. La escena registrada este miércoles por la madrugada es tan breve como violenta: dos hombres con…
De esta manera, el caso de Tomás Cano se transformó en una inesperada pieza de un rompecabezas mayor: un arma que circuló en el bajo mundo de La Gloria, estuvo presente en al menos dos crímenes sangrientos y terminó provocando la muerte accidental de un joven sin antecedentes.
Mamaní declaró haber recibido la pistola de otra persona, lo que abrió una nueva línea de investigación para determinar cómo se movió entre delincuentes, víctimas y finalmente dos amigos que nunca imaginaron el desenlace.
De acuerdo a lo que detallaron los investigadores a este diario, para ellos el verdadero foco ahora es la ruta del arma, un hilo de sangre que conecta la vida de tres hombre que murieron a balazos y que podría revelar más secretos en los pasillos violentos del complejo ubicado en la Triple Frontera.
