Un ataque fulminante. Fueron directo a matar y sin rodeos. Todo quedó grabado en una cámara de seguridad del barrio La Gloria, en Godoy Cruz. La escena registrada este miércoles por la madrugada es tan breve como violenta: dos hombres con camperas oscuras —uno con una negra y otro con una azul— se acercaron a la casa 88 de la manzana H con un claro objetivo. Golpearon la puerta, esperaron unos segundos y cuando abrieron, uno de ellos desenfundó un arma y disparó diez veces.
Uno llegó primero, el de campera azul con mangas grises. Incluso, ingresó al domicilio antes de los disparos, demostrando esta secuencia que conocía a algunos de los presentes. El otro, que tapaba su cabeza con la capucha oscura de un camperón, fue detectado cargando el arma antes de arribar a destino con una tranquilidad que asombró por la frialdad.
Así fue el crimen de Sergio Adrián Arrieta, de 35 años, quien recibió tres disparos: dos en el pecho y uno en un brazo. Murió en el acto por un shock hipovolémico, tendido en el ingreso del domicilio donde encontraba. El ataque ocurrió a la 1.40 de este miércoles y todo indica que fue premeditado, tal como refleja el video al que accedió El Sol.
Según las primeras declaraciones recolectadas por personal policial de la Comisaría 52ª y la División Homicidios de Investigaciones (también trabajó la UID), Arrieta no estaba solo. En el interior de la casa, otras cuatro personas jugaban al truco y aseguraron haber escuchado los golpes en la puerta antes de la ráfaga de disparos.
Uno de ellos sería el destinatario del ataque, según los investigadores, quienes manejan la hipótesis de un posible ajuste de cuentas por deudas de dinero o temas vinculados al narcotráfico. De todas formas, restaban incorporar más pruebas para sostener una hipótesis con precisión.
Lo que no tienen en claro es para quién o quiénes eran los proyectiles. Arrieta “pudo haberse encontrado en el lugar y la hora equivocada”, reveló una fuente del caso.
“Fueron directo a matar”, agregó otra fuente, que no descarta que se trate de un ataque de sicarios, es decir, de personas que fueron enviadas a terminar con la vida de una persona. Familiares y amigos de la víctima aseguraron que Arrieta nada tenía que ver con ser el blanco de un ataque de estas características.
Un hombre fue ejecutado a balazos mientras jugaba al truco con amigos en Godoy Cruz
Un hombre de 35 años fue asesinado de múltiples disparos en la madrugada de este miércoles en Godoy Cruz. El ataque ocurrió en la puerta de su vivienda, ubicada en la manzana H del barrio La Gloria, y la víctima falleció…
Justamente, los detectives no tenían confirmado si Arrieta era el verdadero objetivo o si su muerte fue un error dentro de un mensaje que los homicidas intentaron dar.
Luego de los llamados al CEO, la escena fue preservada por personal de la Comisaría 52 y al lugar arribaron efectivos de Policía Científica e Investigaciones. Fueron ellos los que se encontraron múltiples vainas servidas horas después, calibre 9 milímetros, en la entrada de la morada.
El fiscal de Homicidios del caso, Gustavo Pirrello, ordenó realizar una inspección ocular y el relevamiento de testigos. Las cuatro personas que se encontraban en el domicilio, tres varones y una mujer, se transformaron en la clave de la pesquisa, además de las imágenes que comenzaron a ser analizadas por los detectives.
Uno de los presentes, de 51 años, tenía domicilio en el lugar. Los otros tres no: había un plomero nacido en Buenos Aires, domiciliado en el barrio Unic y de 56 años; otro empleado público oriundo de calle Jesús Serna de Maipú y de 62 años y una mujer de 31 años del barrio Huarpes.
El caso no tenía detenidos hasta la tarde de esta jornada. Pero los pesquisas trabajaban en las imágenes y testimoniales para intentar identificar a los autores.
