Cristian Javier Ideme Parra seguirá en la cárcel por el asesinato del prestamista Matías Miralles (33), perpetrado el 9 de junio del año pasado en Ciudad. También su amigo de 41 años, el dueño de un corralón godoicruceño, Guillermo Sosa González.
Así lo determinó este jueves la jueza Natacha Cabeza luego que hiciera lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello para el primero de los sospechosos luego de su reciente captura y rechazara el cese de la medida cautelar y la detención domiciliaria para el segundo de los imputados.
Ambos arriesgan prisión perpetua y continuarán en situación de encierro en esta etapa de la causa, al igual que el resto de los acusados que tiene el expediente, otros cuatro sospechosos que fueron capturados en la instrucción que se inició por el hecho de sangre, entre ellos, un menor.
Un cuevero fue a votar y lo detuvieron por el conmocionante crimen de un prestamista
Los efectivos de la División Homicidios de Investigaciones esperaron pacientes la mañana de este domingo a que el cuevero Cristian Javier Ideme Parra llegara hasta la escuela técnica San José, ubicada sobre calle Uruguay 670, para emitir su voto. Le dieron…
El cuevero Ideme Parra, quien era conocido en la Galería Tonsa como el Gordo Javi, había sido capturado por segunda vez en esta causa el domingo 19 de noviembre, cuando llegó hasta una escuela de San José, en Guaymallén, para votar en el balotaje que definió el nuevo presidente en Argentina.
El fiscal Pirrello sumó nuevas pruebas que lo ubicaron como codeudor de unos 40 mil dólares y por eso modificó la acusación. Fue gracias al análisis del teléfono celular de Sosa, que permitió el hallazgo de una serie de conversaciones entre ambos sospechosos.
Hace un par de semanas se desarrolló una nueva audiencia en el Polo Judicial y, a contrario de lo que sucedió cuando lo liberaron por falta de pruebas, la magistrada entendió este jueves que este hombre deberá seguir en la cárcel hasta que se desarrolle el juicio. Acto seguido, rechazó todos los pedidos de la defensa de Sosa.
Si bien la resolución puede ser apelada por las defensas, este paso en la causa es considerado de importancia porque se avaló la nueva teoría de la fiscalía, que ubica al Gordo Javi y a Sosa como los hombres que mantenían la deuda Miralles y planearon el asesinato para dejar de pagarle.
El nuevo escenario en la investigación por el asesinato del prestamista Miralles
El cuevero Cristian Javier Ideme Parra no tenía idea de que en la Unidad Fiscal de Homicidios lo seguían investigando por el crimen del prestamista Matías Miralles (33), perpetrado por dos sicarios el 9 de junio del año pasado en su…
Justamente, la hipótesis del caso sostiene que, a mediados del año pasado, Sosa e Ideme se habían atrasado en el pago de una deuda con Miralles. Se hablaba de entre 10 y 20 millones de pesos producto de un préstamo en dólares (40.000). Los intereses y el valor de la moneda estadounidense aumentaban todos los meses y el comerciante y su amigo cuevero no lograban pagar el total.
A raíz de eso, Miralles exigía con vehemencia que le abonaran lo adeudado y pedía que lo hicieran en billetes. Al parecer, las exigencias del joven prestamista generaron hartazgo en Sosa González e Ideme, quienes decidieron atentar contra su vida para terminar de una vez por todas con esa situación, surge de la pesquisa.
La investigación liderada por Pirrello agrega que los amigos se pusieron en contacto con Jorge Ballena Herrera, un hombre que trabaja para Ideme en el mundo cambiario ilegal de las cuevas.

El Ballena, a través de su hijastro, Lucas Segovia, “contrató” a un menor conocido como el Chongo, y a otro joven llamado Pablo Herrera Brizuela para que actuaran de sicarios.
Todos estos jóvenes estaban vinculados con la barra brava de Huracán Las Heras. Les entregaron una pistola calibre 9 milímetros y prometieron pagarles con un kilo de cocaína y dinero en efectivo, aseguró un testigo clave de la causa.
El 9 de junio del año pasado, pasadas las 13, dos sujetos a bordo de una moto y con una mochila de repartos de Pedidos Ya llegaron hasta el complejo de departamentos de calle Montecaseros al 2800, en la Cuarta Sección, donde residía Miralles.
Se hicieron pasar por deliveries que iban a entregar una comida para ganar ingreso al lugar y se dirigieron hasta la vivienda del prestamista, a la mitad del pasillo.
Desde una ventana, los sicarios le dieron tres balazos a la víctima y acabaron con su vida en cuestión de segundos, para luego darse a la fuga de la escena a toda velocidad.
