Dino Rossignoli en una de las audiencias del debate oral que se desarrolla en los Tribunales Federales.

Dino Enzo Rossignoli, quien fuera jefe de la Policía Federal en Mendoza desde hace un par de años, declaró este martes por la mañana en el juicio oral que se sigue en su contra acusado de recibir coimas de cueveros que operaron en el microcentro y potenciaron el accionar delictivo durante la pandemia por coronavirus.

El comisario, con años de trayectoria en Rosario, San Juan y Buenos Aires, entre otros destinos, intentó despegarse de las acusaciones durante su declaración y el interrogatorio del fiscal del debate, aunque reconoció, entre otros datos de importancia que surgieron en el Tribunal Oral Federal Nº1, que tuvo contactos con Nicolás Bazán y Andrés Bauco, dos de los cambistas condenados en un juicio abreviado realizado el 22 de abril de este año y que tenían encuentros presenciales con él, tal como se desprende del proceso oral.

Durante la audiencia, el fiscal federal Federico Baquioni se concentró prácticamente en indagarlo sobre los mensajes que intercambió con los operadores cambiarios ilegales, los cuales para la acusación probaron desde el inicio que Rossignoli “liberaba la zona” a cambio de coimas en dólares para que las cuevas de Bazán y su entorno operaran en joyerías del microcentro de Mendoza, tal como detallaron fuentes del proceso oral a El Sol.

Antes de las preguntas, hizo una larga declaración ante las partes. “Nunca recibí mil dólares por semana, nunca recibí esa plata”, declaró ante las partes. Y agregó: “El 14 de setiembre (2022) se liberan las órdenes de allanamiento, una en mi domicilio, mi oficina, era tan baja la calidad de la prueba para el allanamiento, pero lo que iba a salir en los diarios eran los allanamientos. Necesitaban la publicación de los allanamientos a mí. En mi domicilio me encontraba yo, casa humilde, alquilada, teníamos unos pocos ahorros que se entregaron voluntariamente; siempre me ajusté a derecho. No tuve en ningún lado dólares, y lo más importante era allanar a la Policía Federal; siempre beneficioso para los medios de comunicación”.

Los cuadernos con las coimas a la Policía Federal de Mendoza

El expediente iniciado en la Justicia por el pago de sobornos al jefe de la Delegación Mendoza de la Policía Federal contiene pruebas firmes contra los principales sospechosos de integrar una presunta asociación ilícita que mantenía un mecanismo aceitado para operar…

Uno de los textos que le exhibió y leyó, que forma parte de la investigación realizada por la Policía contra el Narcotráfico (PCN), es del 23 de junio de 2022, cuando Bauco, relacionado con uno de los locales (Vía Roma, principalmente), le preguntó si al día siguiente podía trabajar y el entonces jefe policial le contestó que mantuviera “perfil bajo durante la mañana”.

Rossignoli explicó que esa advertencia se dio en el contexto de los allanamientos de 2022 y que su intención era que Bauco actuara con precaución por el tipo de operaciones que manejaba. “Era para que trabaje con cuidado”, declaró. Además, admitió que, en una oportunidad, intentó reunirse personalmente con Bazán, aunque dijo que finalmente no concretaron el encuentro. “Lo quería ver para charlar”, señaló, pero aseguró que no recordaba el tema puntual que iban a tratar. El fiscal insistió en los motivos del encuentro y procesado no respondió una causa específica.

La fiscalía también indagó por un mensaje en el que le decía a Bauco, con quien ya se había juntado en la calle Arístides (lo confirmó en la declaración) que había visto a policías en la zona de Galería Tonsa y que “no estaban por ustedes”. Rossignoli afirmó que no podía mover efectivos ni averiguar con certeza el motivo de su presencia, y que su respuesta fue para “dejarlo tranquilo”.

Lo mismo con Bazán, señalado como jefe de una asociación ilícita junto a Renzo González, otro de los condenados. El otrora jefe de la Policía Federal confirmó que mantenía contactos con él y el Ministerio Público intentó conocer más sobre los encuentros que mantenían, preguntando específicamente por los mensajes de texto que intercambiaban.

Fiscal: Hay un mensaje del día 22 de junio, en donde a usted lo contacta Nicolás Bazán para juntarse personalmente.

Rossignoli: Sí. Ahora recuerdo. Sí, pues eh sí, si puede ser.

¿Recuerda si se reunió con él?

No, no me reúno con él.

¿Sabes por qué?

Porque, eh, no se dio. No coordinamos, terminamos que coordinar una reunión.

¿Y por qué lo quería ver usted personalmente?

Porque hablábamos de juntarnos a charlar y lo quería ver a él. Lo quería ver a él.

¿Sabes por qué lo quería ver a él?

Para charlar.

¿Algún tema particular?

No lo recuerdo.

Con otros dos procesados

Rossignoli está procesado por cohecho pasivo y es juzgado junto con la contadora María José Degregorio Flores y Eduardo Ezequiel Fernández Olmedo, alias “Palermo”, quienes tampoco aceptaron el procedimiento abreviado. La contadora es quien menos comprometida estaría en el proceso.

En la causa principal, trece personas ya fueron condenadas, entre ellas Bazán, que recibió 6 años de prisión y una millonaria multa por encabezar una asociación ilícita que utilizó joyerías como fachada para realizar operaciones de cambio de divisas y lavado de activos. Bauco, pro su parte, pactó tres años de prisión de ejecución condicional.

El juicio continuará en los próximos días con la declaración de Fernández y la incorporación de pruebas documentales, antes de que el Tribunal Oral Federal N° 1 escuche los alegatos finales.

La acusación sostiene que el ex jefe de la Policía Federal en recibía pagos periódicos para garantizar que las cuevas operaran sin interferencias en el microcentro.