El fuerte choque entre un colectivo y un camión ocurrido la tarde de este viernes en el carril Rodríguez Peña, en Maipú, y que produjo decenas de heridos, trajo a la memoria la tragedia de la ruta 7, justo en el día en que se cumplieron 11 años de ese accidente vial que dejó 17 muertos.
Fue el 7 de febrero de 2014, aproximadamente a las 17.45, cuando un camionero brasileño, quien conducía a contramano, a gran velocidad y en estado de ebriedad, impactó de frente contra un micro de línea sobre el Acceso Este, frente al Autódromo Ángel Pena.
Al igual que en siniestro ocurrido este viernes en el carril Rodríguez Peña, el fuego también fue protagonista en aquella oportunidad, generando escenas dramáticas, con algunos pasajeros lograron salir por sus propios medios rompiendo ventanas, mientras que otros quedaron atrapados entre las llamas y los hierros retorcidos.

De esa forma, doce pasajeros y el conductor del camión perdieron la vida en el lugar, mientras que otras tres personas que iban a bordo del ómnibus fallecieron en los hospitales. Entre las víctimas fatales se encontraban una bebé y un niño, de 2 y 4 años, respectivamente.
La investigación determinó que el camionero brasileño, identificado como Genesio Mariano, de 35 años, manejaba con 2,3 gramos de alcohol por cada litro de sangre. Además, se confirmó que había circulado en contramano durante seis minutos antes del impacto. Horas antes, vecinos habían advertido a la línea de emergencias 911 sobre su conducción peligrosa, pero no hubo respuestas efectivas para detenerlo a tiempo.
Esa situación provocó una profunda investigación sobre los operadores del Centro Estratégico de Operaciones (CEO) que recepcionaron las llamadas de alerta. No obstante, sólo un efectivo fue condenado por su desempeño negligente.
Accidente en el carril Rodríguez Peña
Fuentes policiales señalaron que el accidente se registró alrededor de las 19.30 cuando, por motivos que son materia de investigación, colisionaron sobre el carril Rodríguez Peña un camión y un micro particular, el cual había sido alquilado para trasladar a los chicos, de entre 8 y 15 años, que asisten a un merendero de Guaymallén.
Producto del choque, ambos vehículos se prendieron fuego, por lo que se vivieron escenas dramáticas en el lugar para sacar a los pasajeros a tiempo y evitar que resultaran alcanzados por las llamas.

Más allá de los esfuerzos, se registraron más de 30 heridos con quemaduras, abrasiones y traumatismos, por lo que se trasladaron hasta la escena varias ambulancias del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
Por su parte, dotaciones de bomberos que arribaron al lugar consiguieron extinguir sin problemas el fuego que envolvió por completo los dos rodados, que resultaron con daños totales.
