Un joven de 25 años será imputado por intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego luego de haber sido detenido acusado de balear en la cabeza a un adolescente de 14 años en Las Heras, con quien tenía relación y conocía desde hacía años.
La víctima (se reserva su identidad por ser menor) permanecía este domingo internada en grave estado en el Hospital Humberto Notti de Guaymallén, donde fue sometida a una intervención quirúrgica para extraerle el proyectil. Su estado pasadas las 21 continuaba siendo crítico, ya que los médicos mantenían un pronóstico reservado.
El hecho de sangre ocurrió el viernes en una vivienda ubicada en la calle San Miguel al 2900, donde, por razones que aún se investigan, el acusado, identificado como Pablo Sebastián Castro Torres, le disparó en la cabeza al menor que se encontraba cerca de él. La familia de la víctima aseguró que se trató de un hecho accidental y reconoció que lavó la escena, argumentando que lo hicieron por una cuestión de “higiene”.
Sin embargo, esta versión no convenció a los investigadores, quienes detectaron inconsistencias en los testimonios y en las evidencias recolectadas en el lugar del ataque. Una de esas pruebas, quizás la más importante, faltaba en el expediente: se trata del arma de fuego de donde salió el plomo que lesionó gravemente al menor.
Uno de los testigos clave en la causa es un hermano del adolescente herido, quien aportó detalles relevantes sobre lo sucedido en la vivienda antes del disparo. Su testimonio permitió a la División de Homicidios reconstruir parcialmente los momentos previos al ataque.
Por eso debatían las dos hipótesis, es decir, que se trató de un hecho accidental o una agresión intencional. Además, los peritos de Policía Científica confirmaron que la escena había sido modificada, lo que complicó el trabajo en la recolección de pruebas.
Ante estas evidencias, la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos ordenó la captura de Castro Torres, quien permanecía prófugo desde el día del ataque. Investigaciones recibió información clave a través de una fuente anónima que señaló que el sospechoso se escondía en una vivienda de la calle San Ramón al 9500, en Las Heras.
Tras montar un operativo de vigilancia, los agentes lograron este sábado identificar al acusado cuando salió a la vereda. Luego de interceptarlo e identificarse como policías, procedieron a su detención sin que ofreciera resistencia.
El joven de 25 años fue trasladado a la Subcomisaría Iriarte, donde quedó alojado a disposición de la Justicia. En las próximas horas (este lunes) será formalmente acusado por el delito de homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de arma de fuego.
La fiscal Ríos analizará si además imputa otros delitos, como el encubrimiento por la manipulación de la escena del crimen a otras personas que se encontraba en la vivienda.
Justamente, la instrucción iba a continuar para esclarecer el móvil del hecho y determinar si hubo más personas involucradas en la alteración de la propiedad.
Además, tenían como objetivo encontrar el arma para realizar peritajes, ya que la misma fue retirada del teatro del hecho y la misma familia de la víctima defendió al detenido asegurando que no había problemas entre ellos y que se trató de un accidente cuando Castro Torres manipulaba un arma que “recientemente había comprado”, tal como describieron desde el propio entorno.
