La investigación se encaró como un típico allanamiento por venta de drogas en pequeñas cantidades en un “quiosquito”. Efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) confirmaron que un joven comercializaba dosis en pequeñas cantidades en un domicilio de Tupungato y esperaron al comprador. Detectaron el típico pase de manos y actuaron minutos antes de las 20 del 20 de enero del año pasado.
Pero lo que era un procedimiento más para terminar con el narcomenudeo en un sector específico del departamento, terminó por descontrolarse cuando el joven al que buscaban como responsable de la comercialización de estupefacientes utilizó su perro pitbull con pelaje gris con blanco para atacar a los policías que desplegaron la medida.
Claudio Nahuel Botter (23) buscaba escapar y tomó al potente can del collar para arengarlo para el ataque. Y lo consiguió: soltó al perro de raza considerada “peligrosa” y su mandíbula fue directamente a la pierna izquierda de un oficial inspector. Lo mordió provocándole lesiones y este momento fue aprovechado por el joven para escapar.
Luego de algunos minutos de persecución, terminó reducido a unos 500 metros de la escena tras ofrecer fuerte resistencia y complicado en una causa federal: le encontraron un “vivero” de marihuana y una importante cantidad de esa droga en frascos y bolsas. Mientras requisaban su domicilio, el joven veinteañero manifestó espontáneamente ante los policías de la PCN: “Yo tengo droga”; simplificando las tareas y el hallazgo de la sustancia.
Hace pocos días, Botter volvió a admitir que comercializaba estupefacientes en pequeñas cantidades, lo que se conoce como narcomenudeo, durante un juicio abreviado que se desarrolló en los Tribunales Federales. La defensa pactó la pena de cuatro años de cárcel con el Ministerio Público y la jueza María Paula Marisi, del Tribunal Oral Federal Nº1, homologó el acuerdo entre las partes.
Cómo se desarrolló el allanamiento
La reconstrucción sostiene que la PCN del Valle de Uco comenzó a trabajar un caso de venta de drogas en un domicilio de calle Arroyo Las Jarillas de Tupungato y el 20 de enero del 2023 se procedió a ingresar con el objetivo de capturar al señalado responsable de la comercialización y secuestrar sustancias prohibidas con autorización judicial.
Claudio Botter se encontraba en el patio de la propiedad. Y al ver la presencia de los efectivos, tomó a su perro pitbull y lo incitó para que ataque a uno de ellos. Soltó al perro cuando se acercaron y un oficial inspector lo enfrentó. Sin embargo, sufrió heridas en su pierna izquierda cuando el potente can lo mordió.
El joven nacido el 20 de octubre del 2000 se fugó hacia el oeste y parte de la comitiva policial fue en su búsqueda. Mientras esto sucedía, otros moradores comenzaron a tirarle piedras a los integrantes de la fuerza y el allanamiento se transformó en un caos.
A 500 metros del lugar, vieron que el joven se metió en otra casa. Intentó continuar con el escape corriendo pero los policías lograron capturarlo. Sin embargo, lograr esposarlo no fue una tarea sencilla: arrojó golpes de puños y patadas en todo momento.
Una vez controlada la situación, los efectivos secuestraron 38 plantas de cannabis sativa en uno de los sectores abiertos del terreno. Algunas llegaban hasta los 2,30 metros de alto. Antes de realizar el registro en el interior del inmueble, Botter habló y confesó que tenía drogas en el interior de un mueble tipo modular ubicado en la cocina comedor. “Tengo algo de marihuana”, les dijo a los pesquisas.
El mueble se encontraba con candado y la llave se encontraba en el interior de una riñonera que permanecía en la parte delantera de una cama. En el interior del morral encontraron la llave, un poco de cocaína, marihuana y dinero en efectivo (pesos y hasta dos billetes de un dólar con restos del polvo blanco).
Cuando abrieron el candado del mueble, dieron en su interior con frascos con marihuana. Continuaron con la requisa y en la casa encontraron una balanza digital, bolsas, papeles para el armado de cigarrillos artesanales (porros) y más pesos argentinos en billetes de baja denominación. También incautaron un par de molinillos y aceite de marihuana, entre otros elementos.
