Los hermanos detenidos y la víctima, el chico de 15 años.

Después de permanecer más de un año prófugo, efectivos de la División Homicidios de Investigaciones detuvieron este martes por la mañana a Manuel Washington Heredia, alias “Poroto“, uno de los principales sospechosos por el homicidio de Alex Daniel Rodríguez, el adolescente de 15 años asesinado de un balazo en la cabeza el 2 de mayo del año pasado en el barrio Olivares, de Ciudad.

La captura fue concretada por efectivos tras una serie de tareas de inteligencia, que lograron localizar al hombre, de 35 años, oculto en una casa del barrio 8 de Abril, en Las Heras. Con esa información, realizaron un allanamiento que terminó con su detención.

Por disposición del fiscal de Homicidios Oscar Malla, el sospechoso fue trasladado a Sanidad Policial para los exámenes de rigor y luego llevado al Polo Judicial. Luego quedó alojado en la Subcomisaría Iriarte para hacer circuito y fue acusado como coautor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Su destino final, la cárcel.

Con este procedimiento, la causa suma un segundo detenido de peso. El otro imputado es su hermano, Martín Fernando Heredia, conocido como “Lochi”, quien ya se encontraba tras las rejas por su presunta participación en el hecho de sangre.

Un prófugo señalado desde el inicio

El alias de “Poroto” apareció en el expediente prácticamente desde las primeras horas de la investigación. Testigos del barrio lo mencionaron como uno de los integrantes del grupo que abrió fuego contra la víctima e incluso algunos lo señalaron como quien efectuó el disparo mortal.

Su rostro también comenzó a circular en publicaciones de vecinos de la zona, donde era acusado del crimen y aparecía escrachado con la leyenda de “asesino”. Sin embargo, durante más de un año logró mantenerse fuera del alcance de los pesquisas hasta que fue localizado en Las Heras.

En el comienzo de la pesquisa hubo otro hombre detenido, conocido con el alias de “El Gordo”, quien fue imputado por el homicidio. No obstante, con el avance de las medidas probatorias, terminó siendo desvinculado de la causa, mientras los detectives profundizaban la pesquisa sobre los hermanos Heredia.

Mensajes que se replicaban en Facebook el año pasado.

Una investigación que cambió de rumbo

El crimen ocurrió durante la madrugada del 2 de mayo del año pasado, cuando Rodríguez caminaba por el barrio Olivares luego de salir de la casa de su novia.

Las primeras hipótesis indicaban que había sido víctima de una “confusión fatal” y que el verdadero objetivo era otro conocido como “Chiriguita”, integrante de una banda del sector que acumulaba amenazas tras una serie de robos.

Con el avance de la instrucción, esa teoría fue perdiendo fuerza y los detectives comenzaron a relacionar el ataque con un conflicto previo entre grupos enfrentados del barrio y una presunta venganza derivada de otra pelea ocurrida poco antes del asesinato.

Los pesquisas sostuvieron en su momento que el menor fue atacado por varios sujetos que efectuaron disparos con varias armas. Uno de los proyectiles impactó en su cabeza y le provocó la muerte prácticamente en el acto.

Una escalada de violencia

El hecho de violencia generó una fuerte tensión entre los grupos vinculados a la víctima y a los sospechosos. En los días posteriores se registraron tiroteos, ataques a piedrazos, amenazas con armas de fuego y nuevos enfrentamientos en los barrios Olivares y San Martín, lo que obligó a reforzar la presencia policial para evitar represalias, tal como informó este diario.

Mensajes en Facebook tras el crimen.

Incluso, semanas después del homicidio, integrantes de ambas familias protagonizaron una nueva pelea en las inmediaciones del quiosco “La Pichona”, episodio que volvió a requerir la intervención policial y quedó incorporado como información de interés para los sabuesos policiales.