La diversificación de la economía y la capacidad de generar ingresos propios aparecen entre las principales fortalezas de Mendoza frente a un escenario de menores transferencias nacionales y mayores responsabilidades de gasto para las provincias. Así lo señala un nuevo informe de Moody’s, difundido este martes, que analiza las diferencias económicas y fiscales entre las jurisdicciones argentinas y advierte que sus perfiles crediticios dependen cada vez más de sus propios fundamentos.

En ese diagnóstico, Mendoza aparece junto con Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos entre las provincias con economías maduras y diversificadas, una condición que, según la calificadora, permite proyectar un desempeño económico más equilibrado. Esta característica adquiere mayor relevancia en un contexto en el que los recursos que llegan desde Nación pierden participación y la actividad económica de cada distrito comienza a tener un peso creciente sobre sus ingresos.

El informe advierte que las transferencias automáticas a las provincias fueron, hasta agosto de 2026, un 13% inferiores a los niveles de 2022. A esto se suma la fuerte reducción de las transferencias no automáticas como consecuencia del proceso de consolidación fiscal impulsado por el Gobierno nacional.

Frente a ese escenario, las provincias con economías más diversificadas y mayor dinamismo del sector privado cuentan con mejores condiciones para ampliar sus bases tributarias. En cambio, los distritos con menor actividad privada, como Tierra del Fuego y Chaco, podrían enfrentar mayores dificultades para incrementar sus recursos propios.

Moody’s también resalta que la menor participación de la Nación está aumentando las responsabilidades de financiamiento de las provincias. “Están sometidas a una presión creciente para hacerse cargo de determinados proyectos urbanos, educativos, hídricos, viales y de vivienda que anteriormente contaban con el apoyo del gobierno federal. Su capacidad para absorber un mayor gasto sin debilitar su calidad crediticia depende en gran medida de su situación financiera actual”, aseguró la calificadora.

La calificación crediticia de Mendoza

El nuevo diagnóstico se conoce poco más de dos meses después de que Moody’s Local Argentina ratificara la calificación crediticia de Mendoza. En un informe fechado el 28 de agosto de 2026, la agencia afirmó las notas en moneda local de la provincia en A-.ar, con perspectiva estable.

La evaluación destacó el historial de disciplina fiscal del Gobierno provincial, los resultados fiscales y la importante proporción de ingresos propios que genera Mendoza en comparación con otras jurisdicciones. La calificadora atribuyó esta última fortaleza, principalmente, a las características de una economía diversificada.

La perspectiva estable significa que Moody’s no esperaba cambios significativos en los fundamentos crediticios de la provincia durante el corto y mediano plazo. Sin embargo, el reporte también identificó riesgos que condicionan su capacidad financiera.

Uno de los principales está relacionado con la composición de la deuda. Aunque Mendoza avanzó durante el último año en la reducción de la proporción de obligaciones en moneda extranjera, una parte considerable de sus compromisos todavía está denominada en dólares.

Por ese motivo, la calificadora advirtió que la provincia probablemente necesitará acceder a distintas fuentes de financiamiento para afrontar los vencimientos de capital de los próximos años y, al mismo tiempo, mantener niveles adecuados de inversión en obra pública.

El informe de agosto también reconoció un deterioro de las métricas fiscales durante 2025, aunque destacó los resultados obtenidos en ejercicios anteriores. Entre los factores que podrían favorecer una futura mejora de la calificación mencionó un incremento sostenido de los ingresos propios y una reducción de la participación de la deuda en moneda extranjera.