Omar Facundo Poblete tiene 36 años y desde el 12 de septiembre del 2024 permanece vinculado al expediente por uno de los crímenes que más conmocionaron a Mendoza en los últimos tiempos. Aquella mañana, en una casa de Maipú, Abril Morena Bissotto, de 20 años, fue atacada con un arma blanca y murió como consecuencia de las múltiples heridas. La joven estaba junto a su hija, que por entonces tenía apenas 1 año y 9 meses y también resultó herida.
Ahora, cuando faltan pocas semanas para que se cumplan dos años del asesinato, la ingresó en una etapa decisiva. Poblete busca evitar la posibilidad de una condena a prisión perpetua y su defensa sostiene que el hecho no debe ser considerado un femicidio. La estrategia apunta a una calificación sustancialmente menor: homicidio simple.
La diferencia jurídica es determinante. La acusación por un homicidio cometido en un contexto que permita encuadrarlo como femicidio lleva aparejada la pena máxima. En cambio, el homicidio simple tiene una escala penal de entre 8 y 25 años. Por eso, para Poblete, la discusión sobre la calificación del hecho es, en definitiva, la discusión sobre los años que podría pasar en prisión.
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Una salida antes del juicio
Por la información a la que accedió El Sol, la primera alternativa que analiza la defensa es un juicio abreviado. En ese escenario, las partes deberían arribar a un acuerdo sobre los términos de la acusación y la pena para que el proceso pueda resolverse sin llegar al debate.
El problema para esa estrategia está en la posición del fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien quedó a cargo de la investigación y no tiene como objetivo cerrar el expediente bajo la calificación que pretende la defensa oficial.
Por lo que detallaron las fuentes, el Ministerio Público entiende que el caso debe ser llevado a juicio con la acusación de femicidio. Por eso, mientras la defensa intenta encontrar una salida negociada que permita evitar el juicio por jurados y, sobre todo, la posibilidad de una perpetua, desde la fiscalía no aparece como una alternativa sencilla aceptar un acuerdo por homicidio simple.
La definición todavía puede producirse antes del debate. Pero si no hay consenso, el camino conduce directamente al juicio por jurados que está previsto para el 21 de septiembre. Y allí la discusión cambiará de escenario.
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¿La apuesta al jurado?
Si el caso llega a debate, la defensa de Poblete tendrá que convencer a 12 ciudadanos de que el crimen no encuadra en la figura de femicidio y que corresponde considerarlo un homicidio simple.
No se tratará solamente de discutir si Poblete fue o no el autor del ataque. La evidencia reunida durante la instrucción tendrá que ser presentada y debatida, pero habrá además una cuestión jurídica central: qué calificación corresponde aplicar al hecho.
La apuesta defensiva consiste precisamente en separar el homicidio de la figura agravada por razones de género. Si logra que el jurado considere que se trata de un homicidio simple, el escenario penal cambia por completo.
En ese supuesto, la escala prevista es de 8 a 25 años de prisión. Y, a diferencia de una condena a perpetua, existiría un margen para que un juez técnico determine la pena concreta dentro de esa escala, de acuerdo con las circunstancias que se acrediten durante el proceso. La defensa tiene, de esta manera, dos caminos posibles, pero un mismo objetivo: alejar a Poblete de la perpetua.
Primero, intenta conseguir un abreviado por homicidio simple. Si esa negociación fracasa, buscará que el juicio por jurados termine con esa misma calificación.

Todavía tiene interrogantes
El asesinato de Abril ocurrió en una propiedad de calle Padre Vera, a pocos metros del polideportivo Juan Domingo Ribosqui.
El llamado al 911 ingresó minutos después de las 9. Un vecino alertó sobre un hombre que había atacado con un arma blanca a una joven y que había escapado de la propiedad con la ropa cubierta de sangre.
Los primeros policías llegaron al domicilio y comenzaron a reconstruir lo ocurrido a partir de los testimonios de vecinos y personas que habían ingresado al domicilio después de escuchar los gritos.
Abril estaba gravemente herida. Presentaba múltiples lesiones en la zona del cuello y el tórax. Los médicos intentaron reanimarla, pero murió como consecuencia de las lesiones penetrantes y de la pérdida de sangre.
Su pequeña hija también había sido atacada. La niña presentaba un corte y fue trasladada al Hospital Notti. Su vida no estuvo en riesgo.
En la escena, Policía Científica encontró el cuchillo que habría sido utilizado durante el ataque. El arma se transformó desde el comienzo en una de las principales evidencias materiales del expediente.
Mientras los investigadores trabajaban dentro de la propiedad, policías de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) desplegaron un operativo para encontrar al sospechoso.
Los testigos habían aportado una descripción precisa. Habían visto salir a un sujeto de la casa con la ropa llena de sangre. Esa información fue transmitida al sistema policial y permitió orientar la búsqueda. Poblete fue encontrado a unas cinco cuadras del lugar, en las inmediaciones de un showroom de muebles ubicado sobre calle Palma.
Un policía que recorría la zona en bicicleta detectó al sospechoso oculto en uno de los laterales del local. Poblete tenía un teléfono celular en una de sus manos y, según quedó registrado por cámaras de seguridad, inicialmente intentó explicar que había sido víctima de un robo. Las fotos de esa escena fueron reveladas por este diario.
La situación, sin embargo, no terminó allí. Cuando el efectivo intentó reducirlo, Poblete procuró escapar. Finalmente, llegaron refuerzos policiales y consiguieron detenerlo.
Las cámaras de seguridad registraron parte de esa secuencia, desde la ubicación del sospechoso hasta el momento en que los policías consiguieron reducirlo. La ropa que llevaba puesta también fue incorporada como evidencia. La remera gris y el pantalón negro presentaban importantes rastros de sangre y un cotejo resultó ser positivo.
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Un crimen sin una explicación clara
Desde el comienzo de la pesquisa hubo un interrogante que no consiguió una respuesta inmediata: por qué Poblete atacó a la joven víctima. La chica era su concuñada. Poblete estaba casado con la hermana de la pareja de Abril y tenía tres hijos. La mañana del crimen, su esposa había salido del domicilio para llevar a los chicos a la escuela.
Según declaró la mujer posteriormente, durante la noche anterior Poblete había consumido estupefacientes. También habría existido una discusión antes del ataque. Ese testimonio fue uno de los elementos que analizaron para intentar reconstruir qué había ocurrido dentro de la morada.
Durante las primeras horas de la pesquisa se analizaron distintas hipótesis, entre ellas un posible brote psicótico, una discusión que terminó de manera violenta y hasta la posibilidad de un ataque sexual en el que Abril se hubiera resistido. Sin embargo, el móvil no quedó definido, situación que adquiere importancia para la discusión sobre la calificación.
