La fiscal de Homicidios Andrea Lazo imputó la noche de este lunes a Ezequiel Alejandro Freites (18) por la muerte de Axel Pereyra, el niño de 12 años que murió el domingo después de recibir un balazo en la cabeza en una casa de Los Corralitos, Guaymallén.

Luego de recepcionar una serie de informes y resultados de peritajes, la representante del Ministerio Público determinó que se trató de un hecho accidental y acusó al sospechoso por homicidio culposo en perjuicio de Axel Pereyra.

Con esa calificación, Freites arriesga una pena de 1 a 5 años de prisión, en caso de que llegue a juicio oral y público, explicaron fuentes consultadas. Debido a que se trata de un delito excarcelable y que el joven no contaba con ningún tipo de antecedentes previos, se le otorgará en las próximas horas el recupero de la libertad.

La reconstrucción que hicieron los detectives del caso sostiene que Freites se encontraba la madrugada del domingo junto a Pereyra y otro menor, de 11 años, en un domicilio de calle Pacheco, en el citado distrito Guaymallino.

Fue cerca de las 4.30 cuando el joven tomó una pistola Bersa Mini Thunder calibre 45 y comenzó a manipularla frente a la atenta mirada de los niños. En un momento, Freites accionó el arma y un proyectil salió disparado, impactándole en la cabeza a Pereyra, quien quedó tendido en el piso, inconsciente.

Un llamado a la línea de emergencias 911 alertó a las autoridades sobre la situación y efectivos de la jurisdicción se desplazaron hasta la escena. Cuando llegaron, constataron que el pequeño presentaba una herida de bala en el cráneo e intentaron reanimarlo, pero notaron que no respondía.

Debido a su grave estado, lo cargaron a una movilidad y lo llevaron hasta el Microhospital Puente de Hierro, ubicado a pocos metros de allí.

Cuando los médicos de la guardia lo revisaron, diagnosticaron que el plomo le había ingresado por el sector fronto parietal izquierdo y que había salido por la el occipital derecho, motivo por el que lo derivaron en ambulancia al Hospital Central.

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Una vez en el nosocomio de Ciudad, una revisión con mayor profundidad permitió establecer que la víctima se encontraba con muerte cerebral y que no le quedaban muchas horas con vida.

Así fue que, algunos minutos antes de las 18, desde el efector público de calle Alem informaron que Pereyra había fallecido a raíz de la herida de arma de fuego. La muerte de Axel generó una fuerte conmoción en las barriadas del oeste de Godoy Cruz, de donde era oriundo el pequeño.

Vecinos de la zona expresaron su dolor a través de las redes luego del trágico hecho. Asimismo, la comunidad educativa del Jardín Maternal y CAE (Centro de Apoyo Educativo) Multicolores, ubicado en calles Salvador Arias y Pinamar del barrio Sarmiento, donde asistía el menor, acompañó a la familia a través de un comunicado emitido por la Secretaría de Desarrollo Humano de Godoy Cruz. Las actividades de establecimiento fueron suspendidas durante este lunes.