“Necesito trasladar algo pesado”, le dijo Vladimir Cristian Cayo (28) a través del chat de Uber al chofer Jonathan Orlando Torre Paz (25).
Eran cerca de las 21 del 7 de diciembre y el conductor jamás esperó que ese viaje que acababa de aceptar lo iba a terminar involucrando en la investigación por el crimen de Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez, el joven de 29 años asesinado en la Galería Tonsa.
Cuando el cliente, a quien Torre desconocía, le explicó sobre la “carga” que debía transportar, le contestó que “no había problema”, ya que tenía lugar en el baúl del Fiat Cronos que utilizaba para trabajar y que es propiedad de una mujer.
La propietaria del rodado, quien se dedica a rentar vehículos para choferes que se desempeñan en las diferentes apps de viajes que funcionan en Mendoza, declaró en el expediente días atrás.
Imputaron al chofer en el que trasladaron el cadáver del joven asesinado en la Galería Tonsa
El fiscal de Homicidios Carlos Torres imputó la tarde de este domingo a Jonathan Orlando Torre Paz (25), el chofer en el que fue trasladado el cadáver de Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez (29), ultimado hace poco más de tres semanas…
Fue identificada a través del dominio de la patente del Cronos captado por las cámaras de seguridad en la zona del citado paseo de compras céntrico, que se transformó en escenario del crimen que impactó a la provincia y el país.
En su testimonial, afirmó ante los funcionarios judiciales que Torre conducía ese vehículo y estaba registrado en la empresa Cabify. No obstante, con el paso de los días los detectives advirtieron que la mujer cometió un error, ya que el chofer imputado la contradijo: “Trabajo para Uber”, señaló el joven.
Ante eso, el fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien lidera la instrucción, envió en las últimas horas un pedido de informe a esa aplicación de viajes estadounidense. Esos datos podrían ser vitales para terminar de corroborar la versión que ofreció el chofe.
Más allá de eso, por ahora, su relato resulta creíble para los pesquisas y coincide con lo se observa en las imágenes de las cámaras, motivo por el que el representante del Ministerio Público decidió liberarlo este miércoles. Si bien está imputado por encubrimiento agravado, se trata de un delito excarcelable y su situación podría modificarse en un futuro próximo.
De acuerdo con lo que le reveló un investigador a El Sol, en las filmaciones es “evidente” que Cayo y otro sujeto que lo ayudo “llevaban un cadáver”. Se trataba de un bulto de grandes dimensiones, embalado con cinta adhesiva y bolsas.
Crimen en la Galería Tonsa: la confesión del imputado y el traslado del cuerpo
La causa por averiguación de paradero de Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez (29) dio un giro de 180 grados y se transformó en una investigación por homicidio en los últimos días. Nada se sabía del joven desde el miércoles 6 de…
A Torre también le llamó la atención y se lo preguntó al ahora confeso autor del hecho de sangre. Este le respondió que era “un cuero” de algún animal que iba a vender en la galería, pero que la transacción quedó trunca y debía llevarlo de nuevo hasta su casa.
El destino en el GPS marcaba el distrito de Los Corralitos, en Guaymallén. Aparentemente, cuando llegaron a un callejón cercano a la calle 2 de Mayo, Cayo le dijo al chofer que lo dejara allí, que ya estaba cerca de su casa. Acto seguido, descendió y bajó sin ayuda el bulto.
La reconstrucción que hicieron los detectives señala que el acusado, quien era propietario de una tienda de venta y reparación de celular de la Tonsa, procedió a enterrar el cadáver de Lucero Ramírez en ese sector y allí permaneció hasta que el viernes 29 de diciembre fue hallado por efectivos de la División Homicidios, de Investigaciones.
Por el hecho, Cayo terminó detenido esa misma jornada en que se desenterraron los restos de la víctima. Incluso, fue el mismo sospechoso quien se quebró ante los sabuesos y terminó aportando el lugar donde se deshizo del cuerpo.
El comerciante quedó imputado por homicidio simple, un delito que prevé penas de 8 a 25 años de encierro y pasó a un penal provincial. Por estas horas, buscan identificar a un sujeto que lo ayudó a sacar el cadáver de Lucero Ramírez de la Galería Tonsa.
El descargo de Cabify
A partir de la información que trascendió de la investigación penal por el crimen de Lucero Ramírez, la empresa española de viajes de transporte se desligó del hecho e informó que Jonathan Torre no está registrado como chofer de la app.
También explicó que no había recibido ningún pedido de información por parte de la Justicia, pero que se encontraba disposición de las autoridades.

Desaparición, búsqueda y un macabro final
Lucero Ramírez fue visto por última vez por sus seres queridos el miércoles 6 de diciembre, cuando se tomó un colectivo junto a una tía. El joven se bajó en calle Alberdi de San José, en la Terminal Mendoza, ya que iba a viajar hacia Palmira para visitar a su novia.
Con el paso de las horas, los familiares del muchacho perdieron contacto con él, por lo que terminaron radicando la denuncia de paradero en la Oficina Fiscal Nº 3 de Ciudad.
A partir de allí se inició una búsqueda que apuntó contra la pareja de Lucero Ramírez. La chica fue aprehendida durante un allanamiento en su casa, pero la terminaron desvinculando de la causa, ya que nada tenía que ver con la desaparición.
Eso sí, se logró establecer que Lucero Ramírez había viajado a la citada localidad de San Martín y se quedó allí hasta la siesta del miércoles 7.

Aparentemente, hubo una discusión y la relación con la chica se terminó, ya que ella había iniciado un amorío con un comerciante de la Galería Tonsa: Vladimir Cayo, surge de la instrucción.
Justamente, los informes solicitados a la compañía de telefonía móvil que utilizaba la víctima indicó que la última vez que emitió señal, Lucero Ramírez se encontraba dentro del tradicional centro de compras de avenida San Martín.
Frente a eso, se analizaron las cámaras de seguridad y la víctima fue vista ingresando a las 18.15 del miércoles 7 al local de celulares de Cayo, que funcionaba en el local Saturno 69. Los minutos de la “cinta” pasaban y Lucero Ramírez jamás salía de la tienda.
En bolsas y a la vista de todos: así retiraron el cadáver del joven asesinado en la Galería Tonsa
Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez era intensamente buscado desde hace más de tres semanas, luego de ser visto por última vez en las inmediaciones de la Terminal Mendoza, en San José, Guaymallén. En los últimos días, los detectives que trabajan en…
Fue recién cuando la hora marcaba las 21.14 en la grabación que se muestra a Cayo y a otro individuo saliendo con un bulto de gran tamaño, cubierto en nailon: se trataba del cadáver del joven buscado.
Un informe preliminar de la necropsia sostiene que el cuerpo de la víctima presentaba una lesión en el cuello, por lo que creen que fue estrangulada. Probablemente, por ese motivo ningún otro comerciante o cliente de la Tonsa advirtió el hecho y tampoco se hallaron rastros de sangre dentro del negocio de Cayo, explicó una alta fuente de la investigación.
