La causa por averiguación de paradero de Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez (29) dio un giro de 180 grados y se transformó en una investigación por homicidio en los últimos días.
Nada se sabía del joven desde el miércoles 6 de este mes, pero la pesquisa se profundizó a partir de las últimas pistas recaudadas y este viernes fue un día crucial: detuvieron al presunto autor del crimen y se halló el cadáver de la víctima.
Fue a partir de un informe que se conoció que el celular de Lucero Ramírez arrojó señal por última vez en el interior de la Galería Tonsa, que la causa comenzó a encaminarse. Eso permitió revisar las imágenes captadas por cámaras de seguridad de ese centro comercial del centro mendocino, en las cuales los detectives se encontraron con una “macabra” escena.
En bolsas y a la vista de todos: así retiraron el cadáver del joven asesinado en la Galería Tonsa
Edgardo Jesús Gabriel Lucero Ramírez era intensamente buscado desde hace más de tres semanas, luego de ser visto por última vez en las inmediaciones de la Terminal Mendoza, en San José, Guaymallén. En los últimos días, los detectives que trabajan en…
No solo pudieron confirmar que la víctima había ingresado a un comercio dedicado a la venta y reparación de celulares, que funcionaba en el local Saturno 69, sino que también observaron a sujetos salir de ese lugar con un bulto envuelto en bolsas de consorcio que tenía “aspecto del cuerpo humano”, indicaron fuentes allegadas al caso.
Los sospechosos pasaban con el cadáver junto a clientes y trabajadores que se encontraban en los pasillos de la tradicional galería de avenida San Martín. Acto seguido, con ayuda del chofer, lo cargaron al baúl de un Fiat Cronos blanco, que resultó ser parte de la flota de una app de viajes que funciona en la provincia.
A raíz de eso, durante la mañana de este viernes se desarrollaron una serie de medidas en el marco de la instrucción liderada por el fiscal de Homicidios Carlos Torres -está subrogando a su par Andrea Lazo– y atraparon al propietario del local, identificado como Vladimir Cristian Cayo Coronel, de 28 años.
El sospechoso, oriundo de Los Corralitos, Guaymallén, fue interceptado por los policías de la División Homicidios, de Investigaciones, en calle San Juan del microcentro, a pocos metros de la Tonsa. Le secuestraron un celular marca Samsung.

Mientras era trasladado, se quebró ante los efectivos y confesó que asesinó a Lucero Ramírez y que enterró su cuerpo cerca de su domicilio en la citada localidad del este guaymallino.
Con esos datos, los sabuesos desarrollaron un rastrillaje en la zona de calle 2 de Mayo y sobre el costado sur, en un callejón comunero, detectaron tierra removida tapada por maleza. Allí, con colaboración de bomberos del Cuartel Central, hubo una excavación y dieron con un cadáver que coincidía con las características físicas del joven desaparecido.
Pese a que aún resta la necropsia y la confirmación a través de un cotejo de ADN, todo apunta a que se trata del cuerpo de Lucero Ramírez, aseguraron las fuentes consultadas.
Con las pruebas recolectadas, Cayo fue imputado por el delito de homicidio simple, que prevé penas de 8 a 25 años de prisión.
En tanto, los investigadores también detuvieron en Las Heras al conductor del vehículo en el que trasladaron los restos de la víctima. El chofer, de 26 años, que se desempeña en como chofer de un servicio de transporte, quedó alojado en la Comisaría Cuarta y el fiscal Torres analiza si corresponde imputarlo.
