Desde hace tiempo que los vecinos del barrio San Martín evitaban pasar por un sector de la manzana 19, donde vivía un ex convicto que les generaba “temor”. Los lugareños aseguran que “daba miedo” encontrarlo de frente y que una mirada podía ser motivo suficiente para que iniciara un conflicto.
Se trata de Luis Ángel Campillay Noguera (32), quien el viernes fue detenido por el asesinato de Franco Bordón (24), ocurrido en ese popular complejo del oeste de Ciudad.
Horas después del hecho, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo lo imputó por homicidio simple y ordenó que pase a la cárcel.
Los habitantes de la barriada que hablaron con a El Sol, no se vieron sorprendidos de que este personaje terminara otra vez tras las rejas por un de esas características.

Justamente, el hecho de sangre por el que se encuentra acusado, es similar a los violentos episodios que tantas veces solía protagonizar, de acuerdo con los relatos aportados por los vecinos.
Fuentes de la investigación sostuvieron que Campillay se metió en una discusión en la que poco tenía que ver y agredió con un cuchillo a Bordón, quien perdió la vida en cuestión de minutos. Básicamente, para los detectives el presunto autor no tuvo un motivo en particular para atacar a la víctima.
Además, el sospechoso contaba con varios antecedentes en su prontuario: hurto agravado, robo simple, resistencia a la autoridad y robo (dos hechos).
Tras la detención del viernes quedó sumamente comprometido por una serie de pruebas: testigos presenciales lo marcaron como autor y durante el allanamiento que permitió su captura tenía un cuchillo en su poder y en su ropa tenía manchas de sangre, que están pendientes de análisis.
Por ese motivo la fiscal del caso espera poder solicitar en las próximas semanas la prisión preventiva contra Campillay.
El hecho
Corrían las 5 de la madrugada del viernes cuando Bordón se encontraba compartiendo unos tragos junto a un amigo, en las cercanías de la manzana 19 del San Martín.
Al parecer, en un momento ambos comenzaron a discutir con otro sujeto, pero el altercado parecía que no iba a pasar a mayores.
Fue allí cuando, según la reconstrucción, se hizo presente Campillay, quien intervino en el conflicto con un arma blanca y le asestó dos puntazos a la víctima. Acto seguido, se dio a la fuga en dirección a su domicilio, ubicado a pocos metros.
Tras la agresión, policías y personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribaron al lugar y asistieron a la víctima. Pese a los esfuerzos, los médicos no consiguieron reanimar a bordón, quien presentaba heridas punzocortantes en el pecho, a la altura del corazón, y en el costado izquierdo de la ingle.
Posteriormente, tras la llegada de los detectives de la División Homicidios, de Investigaciones, se logró individualizar rápidamente al sospechoso y se realizó un allanamiento en su domicilio, donde lo detuvieron armado y ensangrentado.
