La Justicia les dictó este jueves la prisión preventiva a Alessandro Báez (30) y Daniel Traslaviña (28), acusados por el crimen del chacarero Teodoro Carmona (74), asesinado en agosto durante un asalto en su casa de Lavalle.

Tal como lo solicitó la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, al frente de la instrucción, el juez Gabriel Bragagnolo, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, le impuso a los sospechosos la medida de coerción para que continúen tras las rejas mientras avanza la investigación en su contra.

La representante del Ministerio Público presentó durante la audiencia las pruebas más importantes que se han recolectado hasta ahora en la pesquisa, las cuales comprometen a los presuntos matadores.

Báez y Traslaviña fueron capturados seis días después del hecho de sangre, cuando una llamada al 911 delató la ubicación de ambos. Los sospechosos habían huido hacia el Este provincial, más precisamente a la localidad de Barriales, en Junín.

Los señalados asaltantes se encuentran imputados por el delito de homicidio criminis causa, por lo que arriesgan una pena perpetua en caso de que llegue a juicio oral y público.

Golpes y machetazos

El hecho de sangre ocurrió durante la mañana del miércoles 18 de agosto en una finca de calle San Martín, en el distrito Las Violetas, Lavalle.

Fue alrededor de las 9 de ese día, que un vecino llegó hasta la vivienda de Carmona y lo encontró tendido en el piso, junto al ingreso a su vivienda, con lesiones en su cabeza.

El testigo le dio aviso a un hijo del hombre, que se dirigió hasta la propiedad y tras encontrarse con el cadáver de su padre dio aviso a las autoridades a través del 911.

Al desplazarse una comisión policial a la escena, el hijo de Carmona les indicó a los detectives que faltaba en el lugar la camioneta Ford Ranger champagne que su padre utilizaba todos los días para trabajar.

Con ese dato, los sabuesos supieron que estaban frente a una muerte producto de la inseguridad y se inició un intenso rastrillaje por las inmediaciones de la finca para dar con los autores o con el rodado. Incluso, se solicitó colaboración del helicóptero Halcón I, pero el viento zonda, que descendió ese día al llano, complicó las tareas.

Por su parte, en el teatro del hecho personal de la Policía Científica constató que a Carmona lo habían abordado apenas salió de su casa para ir a trabajar y que lo atacaron a golpes y machetazos.

De las averiguaciones también surgió que en el interior del rodado sustraído había 200 mil pesos en efectivo, que la víctima había cobrado horas antes por la cosecha de zapallos, por lo que se sospecha que los autores del hecho contaban con el dato. 

Al día siguiente, la Ford Ranger fue hallada abandonada en una finca de Rodeo del Medio, a varios kilómetros de la escena. Al parecer, los maleantes habían intentado prenderla fuego, pero no lo lograron. Las llamas sólo habían afectado a un pequeña porción del asiento del acompañante.

Fue el peritaje al vehículo habido lo que permitió identificar a los dos sospechosos, que terminaron cayendo a los pocos días.