Franco Cuello arriesga perpetua.

El policía Franco Nicolás Cuello, auxiliar del Grupo Especial de Seguridad (GES), declaró este jueves ante el jurado popular que forma parte del juicio por el femicidio de su pareja, Valeria Noemí Ramírez (26), ocurrido en noviembre de 2022 en Godoy Cruz. Fue en la última jornada de debate, antes de los alegatos de clausura, que serán este viernes después de las 8.30 en el Polo Judicial.

En su exposición, el efectivo, quien se mostró conmocionado, sostuvo nuevamente ante las partes que la muerte de la joven fue un accidente doméstico y que el disparo que terminó con su vida fue realizado por el hijo de ambos, de 4 años en aquel momento, tal como detallaron fuentes judiciales a El Sol. Lo mismo había sostenido su defensa durante los alegatos de apertura del proceso, el lunes por la mañana.

Cuello relató que aquel 25 de noviembre por la noche se encontraban con su concubina en la pequeña habitación de 3×2 metros de la vivienda del barrio La Gloria junto a sus dos hijos -el niño y una beba de pocos meses- cuando el chico habría tomado su arma reglamentaria.

Según su versión, la pistola 9 milímetros, que estaba cargada y con bala en recámara, se disparó de forma accidental, impactando en el rostro de Ramírez. El proyectil ingresó por la nariz y salió por el pómulo, ingresando luego al tórax y atravesando órganos vitales, se determinó en la necropsia y expuso el Ministerio Público en el inicio del debate. La joven fue trasladada de urgencia al Hospital Central por el mismo efectivo, donde falleció horas más tarde, durante la madrugada del 26.

Sin embargo, tanto en la instrucción -el caso fue investigado por la fiscal de Homicidios Claudia Ríos- como en el debate por jurado, el jefe de la Unidad Fiscal, Fernando Guzzo, se mantuvo que se trató de un femicidio y que el disparo fue intencional.

Para el fiscal, la hipótesis del accidente quedó descartada por la declaración del niño en Cámara Gesell, días después del hecho de sangre, quien dijo, palabras más palabras menos: “Mi papá hizo así”, acompañado de un gesto de accionar un arma de fuego. Además, los peritajes revelaron que el acusado tenía restos de pólvora en su ropa, mientras que el niño no los presentaba.

La fiscalía sostiene que Cuello actuó con dolor en medio una relación atravesada por celos y control. Entre las pruebas se encuentran mensajes de texto que mostrarían episodios de violencia de género y económica. También se cree que es falso que la pareja estuviera por casarse, como aseguró el imputado luego del hecho.

El imputado sostuvo en su momento que el hallazgo de pólvora en su ropa -un pantalón- se explicó porque el día previo había realizado un entrenamiento de tiro con un compañero. No obstante, los peritos indicaron que los residuos no permanecen tanto tiempo en una prenda.

La defensa también planteó durante la instrucción que un familiar habría lavado las manos del niño tras el hecho, lo que explicaría la ausencia de restos de pólvora en su cuerpo. Sin embargo, un profesional que declaró en el proceso señaló que no sólo se habían tomado muestras de ese sector del cuerpo, sino también en las prendas de vestir y el resultado también fue negativo.

En la audiencia de apertura, Cuello se mostró visiblemente conmovido y lloró en varias oportunidades. Policías contaron que en los primeros minutos después del hecho, el acusado repetía: “Se me escapó, se me escapó”. Sin embargo, para la fiscalía, la evidencia reunida y la ubicación del disparo demuestran que no fue un hecho culposo.

De acuerdo con las fuentes, este viernes por la mañana está previsto que se desarrollen los alegatos de clausura, instancia en la que fiscalía, la querella y defensa expondrán por última vez ante los 12 jurados populares -seis mujeres y seis varones- que tienen la responsabilidad de decidir si Cuello es culpable de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, un delito que prevé prisión perpetua o si se trató de un hecho accidental o culposo. Si el jurado alcanza un veredicto unánime, el fallo podría conocerse durante la jornada.