Se cumplen este miércoles dos años de la muerte de Juan Manuel (62) y su hija María Laura (39) sobre el Acceso Este. Fueron protagonistas de una de las tragedias viales más impactantes de los últimos años: volvían a su hogar en un Peugeot 405 azul desde Santa Rosa y encontraron la muerte cuando un conductor ebrio que circulaba a contramano los chocó de frente a casi 100 kilómetros por hora. Héctor Donoso, pareja de la mujer que circulaba en el asiento trasero, salvó su vida de milagro, pero las heridas dejaron su marca.

Adrián Ocampo (38), el hombre que manejaba un Renault 19 e inició la alocada carrera hacia el este por el carril que va al oeste, estuvo un par de días internado en el Hospital Central y luego se recuperó de las lesiones. La fiscal especial Claudia Ríos lo imputó por homicidio doloso y estuvo algunas semanas preso. 

​Ocampo recuperó la libertad porque algunos fallos lo beneficiaron con un homicidio culposo pero finalmente la Cámara de Apelaciones en lo Criminal confirmó, en diciembre de ese año, que se trataba de un homicidio doloso. El imputado, de todas formas, continuó en libertad y debía afrontar el juicio en su contra en esa condición. 

Sin embargo, el debate oral y público, por ahora, está lejos de desarrollarse: se había fijado fecha de debate en la Cuarta Cámara del Crimen pero cuando fueron a notificar al imputado, ya no se encontraba en su domicilio fijado.

De acuerdo con fuentes de la causa, Ocampo abandonó su casa junto a su mujer y sus hijos y se desconoce su paradero. Es por esto que, hoy, este hombre está en la orden del día, considerado un prófugo de la Justicia. “Creemos que se mudó sin avisar a nadie, evitando así comparecer al juicio”, contó una fuente judicial a El Sol.

Lo cierto es que la familia Viudez, con la esposa de Juan Manuel y sus hijos a la cabeza, apoyados por el abogado Estacio Cremaschi, viene reclamando justicia desde prácticamente ocurrido el suceso. 

Una de las que contó sus sensaciones ayer fue Roxana, hija y hermana de las víctimas. “Lo que más molesta es que esta persona (por Ocampo) siga libre. Que cumpla lo que tenga que cumplir en la cárcel”, señaló la joven. Y agregó: “Esto es muy doloroso para nosotros, como hija y como hermana, es increíble que ellos no estén y este hombre siga libre. Esperamos una respuesta de la Justicia”. 

Por último, Roxana habló sus seres queridos, a dos años de la tragedia. “Estamos muy mal. Es un recuerdo de todos los días, no porque justo mañana (por hoy) es 11, nos acordamos todos los días de ellos. Es un daño inmenso el que nos ha hecho”. 

Así las cosas, la resolución del caso por el siniestro fatal está en un punto muerto, con un panorama incierto con respecto al juicio oral y público. “Esto son los riegos de haber liberado al imputado, gracias a cambios de calificación y opiniones diferentes entre los mismos representantes de la Justicia”, reflexionó una fuente judicial consultada.