Imagen ilustrativa: Gemini.

La morosidad de los créditos a las familias se ubicó en 12,9% en julio, un nuevo máximo en más de 20 años, según el Informe de Bancos del Banco Central. El indicador subió 0,1 puntos respecto de junio y más que se duplicó en la comparación interanual: en julio de 2025 era del 5,6%, un nivel no visto desde 2004.

Dentro de las distintas líneas, los préstamos personales encabezaron los atrasos con una mora del 16,7% (una suba mensual de 0,3 puntos). Las tarjetas de crédito avanzaron a 12,8% y los créditos prendarios a 8,1%, mientras que el segmento hipotecario se mantuvo estable en 1,6%, el más bajo del sistema.

El BCRA explicó que el aumento respondió a dos factores: la reducción en términos reales del stock total de financiamiento -que integra el denominador del indicador- y el incremento de la cartera irregular, aunque este último mostró una desaceleración. En otras palabras, la mora sube en parte porque el crédito total cae. “El aspecto positivo es que el saldo en mora, medido en términos reales, prácticamente no se movió mes contra mes”, detalló la consultora 1816.

Pese al récord, algunos indicadores dieron señales más alentadoras. La probabilidad de default estimada para el crédito a las familias bajó 0,5 puntos hasta 3,9%, y el sistema financiero mantuvo una cobertura del 87,6% sobre la cartera irregular. Desde el Central aseguraron que los bancos avanzan con la refinanciación de las deudas impagas y que en los próximos meses debería observarse una caída en la cartera irregular de los hogares, aunque el equipo económico descartó intervenir para asistir a los morosos.

Un informe de Econviews vinculó el aumento a una combinación de factores: familias que se endeudaron esperando que la inflación licuara sus deudas o para compensar la caída de ingresos, y un alza de tasas desde junio de 2025 que aceleró el problema. “El shock no originó la morosidad, pero la aceleró, porque encontró a las familias con más carga de cuotas y menos ingresos”, señaló la consultora.

El panorama se agrava al sumar a los proveedores no financieros -fintech y tarjetas de consumo-, donde la mora en préstamos a familias trepa al 33,7%. Según la Central de Deudores del BCRA, 5,9 millones de personas presentaban atrasos de pago sobre un total de 20,8 millones con alguna deuda registrada, es decir, cerca del 28% de los sujetos de crédito del país.