Hace poco más de una semana, un jurado popular se declaró estancado al no poder llegar a un veredicto con respecto a la acusación que pesaba sobre Andrés Alexis Alcaraz Sosa, alias el Fachi, como el autor del asesinato de Pablo Damián Cataldo, ocurrido en medio de una guerra narco que se desató en diciembre de 2022 en Vertientes del Pedemonte, Luján de Cuyo.
Mas allá de eso, los doce jueces de los hechos hallaron culpable a Alcaraz Sosa por otros dos tiroteos en los que no hubo heridos y que ocurrieron días antes del crimen. Este viernes, la Justicia terminó por condenarlo a 12 años de prisión durante la audiencia de cesura que se realizó en el Polo Judicial Penal.
El juez Mauro Perassi coincidió con el pedido de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo, quien lideró la investigación. De esa forma, dictó la sentencia por los delitos de coacciones y abuso de armas.
Por su parte, con respecto a la causa por el homicidio de Cataldo, el Fachi deberá enfrentar un segundo debate, en el que se seleccionará un nuevo jurado. No obstante, la defensa del acusado planteó la inconstitucionalidad del artículo 34 de la Ley 9106 de Juicios por Jurados Populares, que dispone la realización de otro juicio para superar el estancamiento, en caso de que así lo requiera la Fiscalía. Así las cosas, el futuro de ese expediente se definirá después de la feria judicial de enero.

Los hechos, uno por uno
Los tres ataques por los que fue hallado culpable Alcaraz Sosa se perpetraron entre mayo y diciembre de 2022 y tuvieron como escenario el barrio Virgen de Guadalupe, donde se desarrolló la guerra narco entre los López y los Vélez.
De la investigación surge que el Fachi estaba alineado con los López, ya que junto a su pareja, Celeste Elizabeth Genero Quiroga (36), más conocida como la Gorda Celeste, buscaban ganar poder en Vertientes del Pedemonte. Incluso, la mujer está sospechada de amenazar testigos en la previa del debate por jurados contra su cónyuge y padre de uno de sus hijos.
Dos armas y una feroz balacera
El 14 de mayo alrededor de las 2 una familia que reside en el lote 01 del complejo localizado en Vertientes del Pedemonte, fue blanco de un infernal tiroteo: se levantaron 19 vainas servidas disparadas por dos pistolas calibre 9 milímetros.

Mientras los autores perpetraban el ataque, uno de ellos le advirtió a una de las víctimas: “Metete adentro porque te voy a matar”.
Ataque directo contra los Vélez
El segundo episodio tuvo lugar el 5 de diciembre a las 2, en el lote 05, donde reside Melisa Vélez Villafañe. Del expediente surge que hasta ese lugar llegó el Fachi y le dijo a la propietaria: “Te voy a matar a un hijo si no te vas, te voy a quemar la casa”.

Acto seguido, junto a Jeremías Samuel y Kevin Maximiliano López Martínez -ambos condenados por ese hecho- dispararon con diversas armas de fuego hacia la vivienda, donde se encontraba la víctima y sus hijas.
Debido a la cantidad de tiros, Vélez debió encerrarse con sus hijas en el baño del inmueble, ya que era el único espacio que no podía ser alcanzado por los plomos que ingresaban desde el exterior.
El crimen de Pablo Cataldo
La noche 14 de diciembre, alrededor de las 22, se registró una nueva agresión armada hacia una propiedad de Melisa Vélez Villafañe, más precisamente con el quiosco “24 horas” que tenía en el lote 05. En esa ocasión, hubo una víctima fatal: Pablo Damián Cataldo, testigos reportaron haber escuchado casi 20 detonaciones durante el ataque al minimarket 24 horas, propiedad de Vélez Villafañe.
De acuerdo con la instrucción, todo ocurrió cuando Alcaraz Sosa llegó hasta el local comercial e intercambió algunas palabras con Cataldo, quien se encontraba a cargo de la atención del negocio.

Esa situación fue advertida por una hija de Vélez Villafañe, quien alertó a su madre sobre la situación. Rápidamente, la dueña del comercio revisó las cámaras de seguridad y observó al Fachi acercándose con un arma de fuego a la ventana donde atendía Cataldo.
En el instante posterior, surge de la pesquisa, Alcaraz Sosa efectuó dos disparos hacia la víctima y luego se dio a la fuga a pie, realizando otras detonaciones en medio de su huida. La dueña del quiosco se dirigió hasta el lugar del ataque y encontró a Cataldo tendido boca abajo, ya sin vida y con heridas de balas calibre 9 milímetros en el pecho, cerca del corazón, y en el brazo izquierdo.
Después de quedar comprometido por los testigos del hecho de sangre, Alcaraz fue detenido a los pocos días y la fiscal Lazo lo imputó por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. A eso se le sumaron las otras acusaciones por las que terminó siendo condenado este viernes.
