En diciembre de 2019, un adolescente de 14 años fue sindicado como autor del asesinato durante un asalto de un chico de su misma edad en el barrio La Gloria de Godoy Cruz. La víctima se llamaba Cristian Nicolás Merlos Ávila y su caso quedó impune, ya que el principal sospechoso era un menor de edad inimputable.
El presunto matador ya era conocido en la zona y considerado “peligroso” por los efectivos policiales que trabajaban por aquel entonces en la zona. Apodado como el Bebe o Bebito, su nombre nunca salió a la luz debido a su edad, hasta que a principios de este año cayó por un intento de homicidio en medio de una guerra de bandas.
Ahora, con 19 años, Cristian Laureano Gómez Tapia recibió la primera condena en su contra. La semana pasada reconoció la autoría del hecho durante un juicio abreviado final que acordaron entre su defensa y el fiscal del Homicidios Carlos Torres, quien encabezó la investigación.
El menor acusado de matar en un asalto quedó a disposición de los ETI
El adolescente, conocido como el Bebe, que fue detenido por el asesinato en un asalto de Cristian Nicolás Merlos Ávila (14), ocurrido la tarde del viernes en el barrio La Gloria, de Godoy Cruz, quedó a disposición de los Equipos Técnicos…
La jueza Carolina Colucci, del Tribunal Penal Colegiado Nº 1, homologó el pacto entre las partes y sentenció al Bebe a la pena de 7 años de encierro por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.
Así, Gómez Tapia se transformó en el primer condenado en el acumulado de causas que lidera el fiscal Torres por los enfrentamientos armados entre bandas de la zona, que se produjeron en febrero del año pasado en la citada barriada godoicruceña.
El Bebe no es sólo conocido por su propio accionar delictivo, sino que tiene varios familiares fuertemente vinculados al mundo del hampa mendocino. Su padre es Claudio Rafael Gómez, alias el Kin; mientras que su tío paterno es el renombrado asaltante Omar Tanga Gómez, sentenciado a prisión perpetua por el golpe al blindado en la Bolsa de Comercio de Godoy Cruz, que desembocó en el crimen de Matías Quiroga en marzo de 2012.
Tiroteos y dos inocentes gravemente heridas
El episodio en el que el Bebe reconoció la autoría se registró el sábado 11 de febrero de este año y tuvo como víctima a Guadalupe Oriana Vargas Morales, una chica que, en ese momento, tenía 19 años.
De acuerdo con la instrucción, Gómez y otros dos sujetos se dirigieron hasta la zona de las manzanas K y L con el objetivo de enfrentar a otros personajes con los que se encontraban enemistados y que responden a la familia Miraval, sindicada en barrio La Gloria por venta de estupefacientes y diversos delitos.
Condenaron a la familia que “no paraba de vender drogas” en Godoy Cruz
Desde hace muchos años, los policías que trabajan casos de narcocriminalidad en Mendoza tienen la mira fijada en dos manzanas del popular barrio La Gloria de Godoy Cruz por comercio de drogas y otros actos delictivos con armas de fuego. Las…
El Bebe y sus secuaces dispararon contra una vivienda y uno de los plomos le impactó en la nuca a Vargas Morales, pese a que estaban dirigidos a sus hermanos. La chica fue rápidamente trasladada al Hospital Central y terminó salvando su vida de milagro.
La venganza por ese ataque no tardó en llegar: menos de una hora después, los hermanos de la joven baleada, Ulises Aaron y Brandon Damián Vargas Morales, se dirigieron hasta la casa de los Gómez, acompañados por Juan Josué Morales, Rodrigo Alejo Martínez Ponce, alias Zapallito o Chucky, y Leandro Nicolás Miraval Reynoso, surge del expediente.

Acto seguido, abrieron fuego contra la propiedad y, una vez más, fue una chica inocente la que se llevó la peor parte. Justamente, una hermana del Bebe, identificada como Magalí Claudia Gómez Tapia (20), recibió el impacto de una bala en un ojo, lesión por la que terminó perdiendo la vista por completo.
Así, dos muchachas que nada tenían que ver con conflicto, más allá de la unión sanguínea con los protagonistas, fueron las víctimas de las balaceras provocadas por las enemistades entre gavillas que se disputan el control del territorio desde hace años.
