Juan Manuel Tarrés fue condenado este miércoles por la mañana a tres años y medio de prisión efectiva por haber golpeado brutalmente a Jésica Olguín el 13 de octubre del 2021, poco más de un año antes de que la mujer fuera asesinada en su casa de Las Heras. Aunque el crimen conmovió a la sociedad y Tarrés fue acusado por la fiscalía de femicidio, un jurado popular no lo encontró culpable del homicidio la semana pasada.
La sentencia fue dictada por el juez técnico Horacio Cadile durante una audiencia de cesura que se celebró en el Polo Judicial. El magistrado tomó en cuenta el veredicto unánime del jurado —conformado por seis mujeres y seis hombres—, que la semana pasada desligó a Tarrés del crimen cometido el 22 de enero de 2023, pero sí lo responsabilizó por una agresión previa contra la víctima.
Confesó el femicidio de su ex pareja pero un jurado no lo halló culpable: quedó impune el crimen de Jésica Olguín
A pesar de haber confesado el crimen a su familia y ser señalado desde el primer momento por la fiscalía, Juan Manuel Tarrés no fue hallado culpable este jueves por el femicidio de su ex pareja, Jésica Samanta Olguín. El jurado…
Según la instrucción del fiscal Gustavo Pirrello, el episodio de violencia ocurrió cuando Tarrés golpeó la cabeza de Jésica contra una pared y luego intentó ahorcarla, mientras la amenazaba de muerte. Por esa causa, y al tratarse de un hecho de violencia de género, el juez impuso una pena de cumplimiento efectivo.
Con esta decisión, Tarrés continuará privado de su libertad hasta que eventualmente acceda a un beneficio como la libertad condicional. Se encuentra detenido desde el mismo día del hallazgo de Olguín, quien fue hallada sin vida, maniatada y con signos de ahorcamiento, en su vivienda del barrio Los Chilenos.
El fallo del jurado en el juicio por femicidio sorprendió a los investigadores del Ministerio Público, ya que Tarrés tenía un pedido de captura vigente por violencia de género contra Jésica y había sido señalado por su propio hermano, quien denunció que le confesó el asesinato. Sin embargo, la defensa sostuvo que no existían pruebas directas que lo vincularan con el crimen.
La muerte de Jésica Olguín, de 33 años, quedó impune. A pesar del historial de violencia, las restricciones judiciales violadas y la confesión extraoficial que fue relatada en sede policial, el jurado concluyó que Tarrés no fue responsable del homicidio.
