La víctima tenía 46 años.

El domingo minutos después de las 13.30, el 911 recibió un par de llamadas advirtiendo sobre un tiroteo con una persona herida en una casa del barrio 12 de Mayo de Las Heras. Policías de la Comisaría 36ª fueron desplazados a la manzana B casa 15 para tomar contacto con la situación y ampliar la novedad y llegaron minutos después.

Primero hablaron con una mujer identificada como Rosa Blanco, de 81 años, quien dijo ser la madre de la víctima y luego avanzaron obteniendo mayor información para la reconstrucción inicial.

Los efectivos ingresaron a la propiedad y dieron con un hombre tenido sobre la cama con una herida sangrante. Se trataba de Orlando Norberto Barbosa, quien en esos momentos se encontraba consciente pero casi sin reacción.

Este hombre, de 46 años y con pasado carcelario, alcanzó a cruzar algunas palabras con los uniformados y aportó el nombre de la persona que lo había herido. Luego sus familiares lo cargaron a un auto particular y lo trasladaron hasta el Hospital Lagomaggiore para que reciba atención médica.

Sin embargo, cuando una médica de guardia tuvo contacto con Barbosa, nada pudo hacer para frenar el sangrado que presentaba y terminó constatando el deceso a pesar de los ejercicios de RCP que le practicó durante algunos minutos.

La víctima había recibido un disparo a corta distancia en la pierna derecha. El diagnóstico fue contundente: “Herida de arma de fuego en miembro inferior derecho, cara anterior y posterior con orificio de entrada y salida afectando la arteria femoral”. De acuerdo con el relato que hicieron vecinos a este diario, “el hombre perdió mucha sangre en pocos minutos”.

Confirmado el asesinato, el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ordenó las primeras medidas. Policía Científica fue trasladada hasta el teatro del hecho en búsqueda de pruebas y los testigos principales hablaron con efectivos de Investigaciones para contar lo que sabían.

Aportaron que la progenitora de la víctima le alquilaba un pequeño departamento interno en el mismo domicilio a un hombre identificado como “Roberto o Alberto” -se reserva su apellido por pedido de los pesquisas- y que Barbosa era el encargado de cobrarle la mensualidad. Hubo una discusión verbal durante algunos minutos y luego el agresor se paró en la puerta del domicilio y sacó un arma de fuego que llevaba en la cintura.

Disparó dos veces contra Barbosa y uno de los plomos impactó en su pierna derecha. “Roberto” escapó de la escena y hasta este miércoles continuaba prófugo. A pesar de esto, “dejó muchas evidencias en el lugar donde pernoctaba”, contaron los investigadores a El Sol.

Con el paso de las horas, Blanco amplió su declaración y también lo hicieron otros testigos. Los aportes sirvieron para armar la reconstrucción de los momentos previos y posteriores al ataque. Con esta información, el sindicado autor de los disparos quedó con pedido de captura por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.

Fuentes policiales y judiciales contaron que Barbosa tenía antecedentes y hacía poco tiempo había salido de la cárcel. “No era un tipo fácil”, describieron. Y agregaron que fue investigado por diversos delitos entre el 2016 y 2023 y que la mayoría era por coacciones agravadas, abuso sexual simple, daños, intento de homicidio y amenazas agravadas por el uso de arma de fuego.