Buenos Aires (télam). Un comisario de la policía federal mató a balazos a uno de los tres delincuentes que pretendieron robarle el auto manejado por su chofer, cuando salía ayer de su casa de la localidad bonaerense de Wilde para dirigirse a su trabajo.
En el enfrentamiento se efectuaron, al menos, 20 disparos, y otro de los asaltantes pudo haber escapado herido, mientras que el jefe policial y el sargento que trabajaba como chofer resultaron ilesos.
El hecho ocurrió cerca de las 7 en Heredia al 5800, a metros de la esquina de Condarco, en esa localidad del partido de Avellaneda, cuando un sargento de la policía Federal llegó de civil manejando un Fiat Siena color gris metalizado a buscar al comisario y llevarlo a su lugar de trabajo.
El comisario asaltado es Enrique Cejas, jefe de la División Brigadas de Prevención de la Dirección General de Seguridad e Investigación en Medios de Transporte.
Luego de tocar timbre en la casa del comisario, y mientras lo aguardaba dentro del auto, tres hombres llegaron al lugar a bordo de un Ford Ka negro de chapa GCZ-604, se bajaron con armas en la mano y se enfrentaron a los tiros.
“Circulaban muy despacio con las luces altas encendidas a la espera de algún desprevenido y, cuando pasaron al lado del Siena, se detuvieron y bajaron a robarlo”, dijo un investigador de la bonaerense a cargo de la pesquisa. 
En ese momento, el comisario que justo se hallaba en la puerta de su casa se identificó y extrajo su arma reglamentaria, por lo que se originó un intenso tiroteo, en el cual uno de los delincuentes recibió un balazo.
“El ladrón herido se volvió a subir al Ka con intenciones de escapar, pero quedó muerto dentro del auto”, dijo un jefe policial. Los otros dos delincuentes, aparentemente uno de ellos herido de bala, lograron escapar corriendo.    
El chofer de un micro escolar que salía de su casa para comenzar a pasar a buscar a chicos de un colegio de la zona aseguró que vio a uno de los asaltantes que estaba herido de bala y corría hacia la calle Rondeau.