El asesinato de la psicóloga Vanina Gabriela Videla en Guaymallén generó fuerte repercusión en el país. La mujer, de 33 años, fue atacada con un arma blanca por su ex pareja y padre de su pequeño hijo de 4 años. La víctima murió luego de sufrir dos puntazos en el tórax. La escena fue dramática: cuando la revisaron policías y médicos, constataron que presentaba el cuchillo incrustado en su mama derecha.
Este nuevo hecho de sangre contra una mujer se transformó en el quinto en lo que en Mendoza. La cifra disminuyó en comparación al 2022, cuando se registraron 12 asesinatos.
Además de Videla, este año dos mujeres fueron estranguladas, otra recibió un balazo en el corazón y la restante jamás fue encontrada. A pesar de esto, su pareja fue acusada como autor del crimen y la desaparición del cadáver.
La última víctima fue apuñalada en el pecho este martes. Cuatro eran madres, por lo que varios niños y adolescentes se quedaron sin sus progenitores, debido a que todos los homicidas fueron imputados por femicidio y esa calificación prevé prisión perpetua.
Los cinco femicidios en Mendoza
Jesica Olguín, de 33 años, fue asesinada el 23 de enero en su casa de Las Heras.
Corrían las 4.30 de ese lunes cuando el hermano de Juan Manuel Tarres Ríos (47) -el acusado- llegó hasta la Comisaría 36ª. En la dependencia reveló a los policías que Tarres Ríos llegó hasta la casa de una tía, en el loteo Tierra Nuestra de Guaymallén, y les confesó que había matado a su ex pareja y madre de sus dos hijos.
Rápidamente, efectivos fueron hasta el domicilio de calles Sánchez y Starace, donde encontraron al sospechoso profundamente dormido, ya que había consumido varias pastillas de clonazepan. Debido a su estado, lo trasladaron en ambulancia al Hospital Central para ser desintoxicado.

Otro grupo de uniformados se dirigió junto al hermano de Tarres a la vivienda de la víctima, en calle Molinero Tejada 3112. En el interior dieron con la mujer sin vida, tendida boca abajo y con las manos y pies atados.
Frente a esa situación se activó el protocolo por femicidio y una perito del Cuerpo Médico Forense (CMF) estableció que la víctima murió por estrangulamiento.
Con el pasar de las horas y los primeros trabajos investigativos, se conoció que Olguín había denunciado por violencia de género a Tarres Ríos en octubre de 2021. Por esa causa, fue imputado, quedó en libertad y se le fijó una restricción de acercamiento hacia la mujer.
Incluso, en 2022, el sujeto fue citado por la Justicia para enfrentar el juicio en su contra, pero nunca lo hizo, motivo por el que lo declararon en rebeldía y tenía un pedido de captura pendiente al momento del femicidio de Olguín.
Finalmente, Tarres Ríos está imputado por homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio) en concurso ideal con homicidio agravado por el vínculo, arriesga como única pena la prisión perpetua y deberá enfrentar a un jurado popular, en caso de llegar a debate. Ese proceso estaba previsto para que comenzara esta semana pero se suspendió porque el acusado cambió de representante legal.
En el Este
Yoo Kyunga, de 49 años, fue asesinada el 13 de febrero en una finca de San Martín.
La mujer surcoreana había decidido cortar la relación con su pareja de la misma nacionalidad, Seong Jin Kim (65), quien no aceptó esa decisión y la estranguló hasta matarla.
Cámaras de seguridad del complejo donde vivían desde hacía unos 10 años captaron el momento en el que el hombre abordó a la víctima. Fuentes policiales agregaron que el sistema de seguridad también registró cuando la trasladaba para enterrarla en el patio.
Cuatro días después del crimen, el sospechoso se quebró y le dijo a otro hombre, también de nacionalidad surcoreana, que había matado a su pareja. Tras escuchar el relato, llamó al 911 para alertar sobre el crimen a la Policía.
Mientras los efectivos se desplazaban al lugar del hecho, la Finca Don Pedro, ubicada en calles Sullivan y Calle Onetto. Otra comunicación a la línea de emergencias advirtió que estaban trasladando al agresor en un vehículo particular al Hospital Perrupato, ya que había ingerido un potente herbicida (glifosato) con intenciones de quitarse la vida.
Los efectivos llegaron al sitio señalado por Kim Cong Jim y comenzaron un rastrillaje para hallar el cuerpo de la víctima. En el sector oeste de la finca dedicada a la plantación y cosecha de nueces y almendras, divisaron un montículo de tierra removida y al acercarse percibieron abundante olor nauseabundo, explicaron las fuentes. Allí estaba enterrado el cuerpo de Yoo Kyunga, en un importante estado de descomposición.
Kim fue imputado por femicidio, que prevé prisión perpetua como única pena. La Justicia le dictó la prisión preventiva y quedó alojado desde el 23 de febrero en la cárcel de San Felipe aguardando por el juicio en su contra.

De un disparo en el pecho
Rosa Alfaro, de 53 años, murió el 26 de mayo en su casa de Montecaseros, San Martín, tras recibir un balazo en el corazón.
Pasados algunos minutos de las 10, Alfaro ingresó al Hospital Perrupato con una severa herida de bala en el tórax. Había sido trasladada a bordo de un vehículo particular, acompañada por su marido, Gustavo Repetto.
Pese a los esfuerzos de los médicos, no hubo posibilidades de reanimarla, ya que la mujer se encontraba sin vida. Debido a esto y ante las sospechas de un caso de gravedad, se le dio aviso a las autoridades policiales y judiciales.
Rápidamente, se activó el protocolo de femicidio, tal como sucede cada vez que una mujer muere a raíz de un ataque o en circunstancias dudosas, y la zona se llenó de investigadores y forenses.

Ese mismo día, Repetto quedó aprehendido y fue trasladado a una dependencia judicial, ya que quedó sindicado desde un primer momento como el principal sospechoso. En la entrevista con el personal policial que llegó hasta el nosocomio, el hombre sostuvo que había encontrado a la víctima lesionada cuando ingresó a la habitación matrimonial, luego de venderle un lechón a un conocido.
Justamente, ese cliente fue quien lo trasladó a Repetto y a la mujer en una camioneta hasta el nosocomio y fue uno de los primeros en plasmar su declaración testimonial en el expediente.
Por su parte, detectives de Investigaciones se dirigieron hasta la escena, en la vivienda ubicada dentro de una finca de calles Angosta y El Ñango, donde secuestraron la carabina y también se entrevistó a los dos hijos del matrimonio, aunque sus versiones resultaron contradictorias y poco claras.
Finalmente, luego de obtener el resultado del barrido electrónico de pólvora, que ubicó en situación de tirador al obrero rural, el fiscal Jadur lo imputó por homicidio agravado por el vínculo, por mediar violencia de género (femicidio) y por el uso de arma de fuego, calificación que prevé la pena máxima como único castigo.
Sin el hallazgo del cuerpo
Ivana Molina, de 39 años, fue vista con vida por última vez el 1 de abril en el barrio Las Rosas, de Ciudad.
Sus familiares radicaron la denuncia de paradero el lunes 10 de abril en la Oficina Fiscal Nº 6 de la Comisaría Sexta del barrio Cano.
Más allá de que había pasado más de una semana desde la última vez que la contactaron, desde su círculo íntimo decidieron aguardar algunos días, ya que “era normal que la mujer desapareciera por breves periodos de tiempo“, explicaron fuentes allegadas a la instrucción.

A raíz de la presentación judicial, la fiscal Claudia Ríos tomó intervención e inició una búsqueda junto con los detectives de la División Búsqueda de Personas, de Investigaciones.
Su pareja, Carlos Díaz (64) fue la última persona que la vio con vida, de acuerdo con la versión oficial. Si bien las medidas no permitieron dar con el cuerpo de la mujer, los perros de Escam detectaron rastros de sangre de Molina en la habitación y el baño del acusado y esas pruebas lo terminaron comprometiendo.
El 4 de mayo, el único sospechoso fue capturado por personal de la División Homicidios, de Investigaciones, y de la Policía Federal Argentina (PFA) en la provincia de Buenos Aires y, luego de ser trasladado a Mendoza, fue imputado por el femicidio de la mujer, por lo que arriesga una pena a prisión perpetua.
El último caso, en Guaymallén
Vanina Gabriela Videla, de 33 años, murió apuñalada por su ex pareja cuando llegaba a su casa del barrio El Carmen, Guaymallén.
El crimen sucedió después de las 21 del martes, cuando Videla fue atacada cerca de la manzana X casa 1, su domicilio, por Esteban Fernando Rodriguez (31). De acuerdo con vecinos de la víctima, el sujeto la abordó y le propinó varios puntazos para luego darse a la fuga luego de discutir en un colectivo. Sin embargo, lograron darle alcance y detenerlo mientras daban aviso al 911.

Efectivos se desplazaron hasta la escena y tuvieron contacto con la víctima, quien alcanzó a hablar y contó que durante gran parte de la jornada había recibido amenazas de Rodriguez -con quien tenía un pequeño hijo- y dijo que cuando estaba por llegar a su hogar la agredió con un arma blanca.
Una ambulancia del SEC arribó al teatro del hecho y constató el deceso de la mujer a las 22. Videla presentaba lesiones en el tórax y los profesionales confirmaron que tenía clavado el cuchillo en ese sector del cuerpo cuando la atendieron.
