Detuvieron el domingo a la noche en la capital de San Luis al último miembro prófugo de la organización criminal relacionada al tráfico de drogas, contrabando de elementos de valor y homicidios liderada, según determinaron investigaciones judiciales y policiales, por Marcelo Gato Araya, condenado el año pasado a prisión perpetua por instigar un asesinato en el barrio La Gloria de Godoy Cruz. Se trata del hombre que era encargado de conseguir los vehículos terrestres para transportar los estupefacientes en diversas provincias del centro y norte del país y también en Chile, Miguel Alejandro Soria. 

Efectivos de la Policía puntana vieron caminar a un hombre con actitud sospechosa por las calles del centro y lo detuvieron. Al identificarlo, detectaron que sus pares mendocinos y la Justicia federal había solicitado su captura por tráfico de estupefacientes hace tres años, principalmente, por el cargamento de 400 kilos de marihuana decomisado en la localidad puntana de Quines, el 16 de enero del 2010, que estaba relacionado a la banda para la que respondía.
En las próximas horas, esperan que entre hoy o mañana, el individuo número 13, el que restaba atrapar y era encargado de la logística de la banda criminal en aquellos tiempos, será traído a nuestra provincia por una comisión de efectivos de Investigaciones para ser indagado. 

Cuando se detectó el cargamento en Quines, Soria, quien perdió un familiar durante la guerra de bandas, se encontraba libre pero condenado por contrabando. “Tenía que firmar todas las semanas porque estaba con libertad condicional, pero cuando se produjo el secuestro de los 400 kilos de droga, no volvió más y se lo declaró prófugo”, señaló ayer una alta fuente de la Policía de Mendoza. Y agregó: “Tras esa incautación, lo fuimos a buscar a su casa de Las Heras para detenerlo, pero ya no estaba”. 

Al igual que el resto de los acusados de integrar la asociación ilícita liderada por el Gato Araya, Soria se movió por diversas provincias durante la clandestinidad. “Nos decían que estaba en Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero; su foto ya estaba en todas
las áreas de investigaciones provinciales, pero no lográbamos ubicarlo”, explicaron fuentes del caso.
Finalmente, con la detención de Soria, se cerró el círculo de sospechosos y se cree que todos estarán, en algún momento,
respondiendo en el banquillo de los acusados por la distribución de drogas en el 2010 y otros cargamentos secuestrados en Mendoza de ropa, CD y DVD valuados en más de 7 millones de pesos. 

Mes y año claves. En enero del 2010, un día antes del secuestro de drogas que vincula a Soria, recrudeció la guerra de bandas entre el
grupo de Araya y quienes estarían vinculados a Daniel Rengo Aguilera, según instrucciones judiciales, y esto llevó a profundizar los
operativos en la popular barriada ubicada muy cerca de la triple frontera entre Luján, Maipú y Godoy Cruz. Aguilera, jefe de la barra brava del Tomba, quien dejó la prisión hace un par de semanas después de ser condenado en la Cuarta Cámara del Crimen a una pena excarcelable –dos años y medio por abuso de arma–, sufrió el 15 de ese mes la pérdida de “dos amigos” cercanos y albañiles que trabajaban en su casa de fin de semana de El Carrizal. Darío Echevarrieta y José Escudero fueron acribillados por integrantes de la banda del Gato Araya, según escuchas telefónicas y otras pruebas que incorporó la Justicia. Esta causa llegará a juicio oral y público en los próximos días. 

Tras el doble crimen, Araya, quien ya tenía el teléfono pinchado porque le habían incautado en julio del 2009 un cargamento con 1.000 kilos de marihuana en Rivadavia, comenzó a perder el terreno y los caminos se le cerraron: el jueves 21 de enero fue capturado en Buenos Aires, después de dos años y medio prófugo, ya que el 22 de junio del 2007 se había fugado de Boulogne Sur Mer, establecimiento carcelario donde purgaba una pena de 20 años de cárcel, y luego traído a Mendoza. 

Además de los ya citados, la banda de Araya comenzó a ser identificada y desbaratada y uno de los primeros en caer fue, el 3 de marzo en Santiago del Estero, Ramón Eduardo Morales Neira, conocido como el Melli. Este hombre, radicado en Mar del Plata, era el nexo para la distribución entre Mendoza y la ciudad balnearia. Su hermano Juan Manuel, en prisión desde el 26 de mayo del 2010, también está sospechado de ser miembro de la banda como responsable de la logística y distribución de los estupefacientes que venían desde Paraguay. En el escalafón de poder o responsabilidades de la organización, aparece debajo de su jefe como el que hacía el “trabajo sucio” o
sicario, Ricardo Andrés Ferreyra Ervidia, imputado como autor del doble asesinato de El?Carrizal. 

También figura en la lista un primo de los mellizos y mano derecha de Araya, Héctor el Hueso Morales, quien fue sentenciado a perpetua como autor del homicidio a balazos de Ezequiel Salas en el barrio La Gloria, ocurrido el 4 de enero del 2010. El Gato fue condenado a la misma pena en ese juicio pero como quien dio la orden, es decir, instigador. 

La cadena de mando con mayores responsabilidades, según las pesquisas de las áreas de Inteligencia Criminal e Investigaciones de Mendoza, la completan Luis Alberto Poblete, otro sujeto fugado de la cárcel en el 2003, quien estaba a cargo de la distribución de la droga en Chile, y Lucía Chilena Ramírez y Roberto Roth Fuchs con igual deber en el vecino país y en nuestra provincia.
Otros sospechosos, con menor compromiso en la cadena de mando y que deberán ser juzgados en algún momento son Gabriel Aurieme, Juan Carlos Solar, Juan Carlos Oviedo y Omar Pavano. Un hermano del Gato, Pablo Araya, estuvo detenido varios meses, pero luego fue liberado por decisión de la Justicia.