Adrián Ocampo Cazón (39) debería haberse sentado en el banquillo de los acusados de la Cuarta Cámara del Crimen en diciembre del año pasado, por manejar ebrio a contramano por el Acceso Este y matar a un padre y a su hija el 11 de febrero del 2013, tras impactar de frente el auto en el que circulaban hacia el oeste, antes del cruce con la ruta 50. Sin embargo, el imputado por el homicidio doloso de Juan Manuel (62) y María Laura Viudez (39), que se encontraba en libertad luego de un fallo de la jueza Alejandra Mauricio, titular del Tercer Juzgado de Garantías, de mediados del 2013, abandonó su domicilio de Luján junto a su mujer y sus hijos y escapó hacia un lugar desconocido.

Recién a principios de febrero, tras una publicación de El Sol, se conoció que Ocampo, nacido en Potosí, Bolivia, el 8 de setiembre de 1975, estaba con pedido de captura y en la orden del día de la Policía de Mendoza. Con el acusado todavía en la clandestinidad, la Cuarta Cámara del Crimen le pidió hace pocas horas colaboración a la Fiscalía Especial para dar con él. Precisamente, la fiscal que instruyó la causa del siniestro fatal, Claudia Ríos, tiene a cargo el rastrillaje. 

Fuentes judiciales señalaron que la magistrada comenzó a trabajar en la búsqueda de Ocampo, y personal de la División Homicidios, dependiente de Investigaciones, inició el camino para intentar dar con su paradero. 

De acuerdo con las fuentes, si es atrapado, Ocampo será encerrado en una cárcel a la espera de la realización del juicio en su contra por el entorpecimiento provocado en el normal desarrollo de la causa. 

Una de las peticiones que realizó el abogado querellante Estacio Cremaschi, en representación de la familia de las víctimas, está direccionada a que el Ministerio de Seguridad ofrezca una recompensa monetaria para aquellas personas que puedan aportar datos que lleven a la detención de Ocampo. Los jueces de la Cuarta Cámara del Crimen estaban analizando la situación y podrían dar el visto bueno para que Seguridad publique lo solicitado por el querellante.

Desde ocurrido el hecho, la causa transitó por calles sinuosas en los tribunales locales, principalmente, por el criterio de los magistrados a la hora de calificar un accidente de tránsito seguido de muerte.

La fiscal especial Ríos imputó formalmente a Ocampo por homicidio con dolo eventual. Para la representante del Ministerio Público, al conductor, que circulaba ebrio y a contramano, se le representó que llevando a cabo esa acción por el Acceso Este podía generar una tragedia, pero de todas formas siguió manejando. 

Pidió la prisión preventiva, pero la jueza de Garantías Alejandra Mauricio, con sus argumentos, no hizo lugar y ordenó la libertad de Ocampo. El expediente volvió a instrucción, y Ríos aportó más pruebas para sostener el homicidio doloso, que prevé de 8 a 25 años de cárcel. Fue la Cámara de Apelaciones en lo Criminal la que le dio la razón a Ríos, y el expediente volvió a cambiar de calificación.

Luego se hizo la citación a debate oral, pero el imputado no se presentó. Lo fueron a buscar con la fuerza pública, pero no se encontraba en su domicilio. La familia de las víctimas se quejó en el Poder Judicial, y ahora la búsqueda se intensificó.

Una tragedia

El accidente que terminó con la vida de Juan Manuel Viudez y su hija María Laura sucedió el 11 de febrero del 2013 a las 3. Retornaban a Guaymallén después de pasar la jornada en Santa Rosa en un Peugeot 405 azul, junto a la pareja de su mujer, Héctor Donoso, cuando se encontraron de frente con un Renault 19 que circulaba a contramano por el Acceso Estaba al mando de Adrián Ocampo. Dos amigos también iban en el auto. El siniestro fue antes del cruce con la ruta 50. Tras el primer impacto, una Nissan Frontier chocó el auto de las víctimas y Donoso resultó herido. María Laura murió en el acto, y su padre, horas después en el Hospital Central. Ocampo estuvo internado pero sus lesiones no revestían gravedad. Dijo que había tomado todo el día y no se acordaba de lo que había sucedido horas antes.