Carlos Javier Robles (22) dejó de existir el 19 de febrero. La causa de su muerte fue un homicidio. Le dispararon dos veces luego de robarle la moto frente al Arco de Rodeo de la Cruz y, tres días después, la Justicia logró apresar a un sospechoso. De inmediato, los sabuesos comenzaron a realizar las pericias necesarias para intentar resolver el caso, y ayer se conocieron las primeras novedades tras la detención: testigos de identidad reservada que vieron cómo el muchacho era ejecutado a una distancia que no superaba los diez metros señalaron al único detenido en rueda de reconocimiento.

    Esta medida procesal, que se realizó el lunes en la Alcaidía de los Tribunales locales, le sirvió al fiscal del caso, Alejandro Iturbide, para ratificar la imputación por homicidio agravado criminis causa que recayó sobre el acusado. El 22 de febrero, personal de Investigaciones logró capturar al presunto autor del asesinato, tras la declaración testimonial de unos cinco testigos, quienes aportaron datos precisos sobre sus rasgos en la dependencia de la Oficina Fiscal Nº9.

   La información sobre el sospechoso es escasa y no ha sido revelada por los pesquisas. Sólo se sabe que merodeaba la escena del homicidio cuando fue detectado, que tiene 21 años y que era un conocido delincuente juvenil, con antecedentes de robos agravados en la zona de Pedro Molina, donde también se perpetró el conmocionante crimen. Pero los declarantes indicaron que no actuó sólo un sujeto: aseguraron que fueron tres los partícipes del robo seguido de muerte. La situación alertó a los detectives y al fiscal del caso. Tanto es así que, ayer, fuentes judiciales aportaron que se han realizado allanamientos para dar con los otros delincuentes.

    Esto tras la contribución de los testigos de identidad reservada, quienes también, además de participar de la rueda de personas, describieron casi a la perfección a los otros dos sospechosos. Una de las testigos clave del caso fue la joven pareja de la víctima. Ella presenció el momento del crimen y todo lo que sabía se lo trasmitió a uno de los ayudantes fiscales del caso, Juan Tichelli. Así las cosas, pesquisas consultados por este diario expresaron ayer que el fiscal que lidera el expediente solicitará en las próximas horas la prisión preventiva a quien se le achaca ser el sujeto que apretó el gatillo de un arma de fuego para dejar impune un robo.

TREMENDO. El 19 de febrero, el joven albañil Carlos Robles le mandó un mensaje de texto a una chica. La idea era reunirse cerca del Arco de Rodeo de la Cruz para comenzar a entablar una relación amorosa. El lugar elegido fue la plaza ubicada en Bandera de los Andes. Se habían conocido hacía pocos días. Carlos arrancó su moderna Gilera 100 y partió para llegar a la cita. A las 21.30 de ese martes,mientras charlaba con la jovencita, tres sujetos le quitaron el rodado. Carlos se resistió y uno de ellos disparó sin piedad: una bala le dio en el estómago y otra en una pierna.Horas después,Robles falleció en el Hospital Central, tras dos operaciones.