Sandra Astudillo.

El Tribunal Penal Colegiado Nº 1 le otorgó la libertad la tarde de este miércoles a Sandra Astudillo Stafollani, la mujer acusada de participar de los presuntos abusos sexuales contra Verónica Macías Bracamonte, la ex esposa del humorista Juan Antonio Cacho Garay.

La ex empleada de la Legislatura provincial se encontraba con detención domiciliaria, luego de pasar algunas semanas en la cárcel de mujeres. Ahora, los jueces Eduardo Martearena y Mateo Bermejo y la conjueza Mónica Romero dictaron el recupero de la libertad, a partir de un pedido de la defensa.

Los letrados Carlos Moyano y Nicolás Camani, representantes legales de la mujer, presentaron un recurso de apelación debido a un cambio en la declaración de la denunciante, indicaron fuentes consultadas.

Más allá de la morigeración en la situación Astudillo, la mujer continuará, al menos por ahora, imputada y sujeta a proceso. Aunque no se descarta que en un futuro próximo los defensores busquen su sobreseimiento, ya que, desde que fue detenida, sostienen que es inocente y no participó en los hechos vertidos por Macías Bracamonte en el expediente.

El caso

Las acusaciones de violencia de género y abusos sexuales contra Cacho Garay tuvieron su inicio a mediados de abril cuando Macías Bracamonte se presentó ante la Justicia provincial y reveló que había recibido amenazas por parte del comediante y aseguró que tenía armas en su casa.

Frente a eso, policías de Investigaciones allanaron la vivienda del artista mendocino en calle 20 de Setiembre de Luján de Cuyo, por orden del entonces fiscal de Violencia de Género Daniel Carniello (pasó hace poco a la Unidad Fiscal de Tránsito).

Colocaron una custodia policial en la casa de la ex pareja de Cacho Garay

El caso que protagonizan el humorista mendocino Juan Antonio Cacho Garay y su ex pareja Verónica Macias, quien lo denunció por maltratos, amenazas y abuso sexual, sumó un nuevo capítulo. Desde este sábado, por orden de la flamante fiscal de la…

En la propiedad hallaron cuatro pistolones y una pistola de gas comprimido, lo que motivó al representante del Ministerio Público a imputar a Garay por amenazas en contexto de violencia de género, aunque lo mantuvo en libertad.

Pero la situación del humorista se fue complicando a través de las ampliaciones que hizo Macías Bracamonte de su denuncia, en las que fue aportando mayores datos y detalles sobre los episodios, sosteniendo que fue obligada a participar de fiestas sexuales, donde fue vejada por Garay y otras personas de su entorno.

Con esos avances en la pesquisa, Garay fue imputado por abuso sexual y quedó con domiciliaria. También fue en esa etapa que surgió el nombre de Astudillo, quien se encontraba vacacionando en Cancún, México, cuando la Justicia ordenó su captura.

La mujer fue detenida al regresar a la provincia en el Aeropuerto Internacional Gobernador Francisco Gabrielli, por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y también quedó recluida en su domicilio luego de ser imputada.

En el medio, la causa se vio envuelta en la polémica cuando apartaron al fiscal Carniello, al ser recusado por la querella, por lo que la instrucción quedó en manos de su par Mónica Fernández Poblet.

Posteriormente, tanto Garay como Astudillo pasaron a prisión, aunque el 20 de setiembre la conjueza Romero le dictó el beneficio de la domiciliaria nuevamente a Astudillo, quien ahora terminó recuperando la libertad.