Pablo Ventura, incriminado falsamente en las primeras horas de la investigación del crimen de Fernando Baéz Sosa, tres amigos de la víctima, un grupo de trabajadores del boliche “Le Brique” y dos efectivos policiales serán los testigos que declararán este miércoles en la tercera audiencia en el juicio que tiene como acusados a ocho rugbiers de matar a golpes al joven estudiante.
Fuentes judiciales indicaron que, tras las dos primeras audiencias del proceso oral, en las que brindaron declaración los padres de la víctima, Graciela Sosa Osorio y Silvino Báez y nueve amigos de la víctima, la nueva ronda de testimonios (serán 12 en total) se pondrá en marcha desde las 9 ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de Dolores.
En primer término, declararán tres amigos del joven estudiante de Derecho, quienes estuvieron frente al boliche al momento de la agresión.
Luego lo hará Ventura, cuyo testimonio fue solicitado por la defensa y por la fiscalía, y también podría declarar su padre, José María, cuya citación fue adelantada a pedido de Fernando Burlando.
Ventura (22) fue detenido por el crimen de Báez Sosa (18) el 19 de enero de 2020 en su casa de la ciudad bonaerense de Zárate, luego lo trasladaron a Villa Gesell donde quedó excarcelado por falta de pruebas el 21 de ese mismo mes por pedido de la fiscal de la causa Verónica Zamboni, y la orden del juez de Garantías David Mancinelli.
Desde un primer momento, el joven y su familia aseguraron que la noche del crimen (18 de enero), él había estado en Zárate, donde cenó con sus padres en una parrilla y que nunca estuvo en Villa Gesell.
Tras su liberación, el remero regresó a su domicilio y a principios de febrero el juez Mancinelli finalmente lo sobreseyó, por lo que quedó totalmente desvinculado de la causa.
De acuerdo con los investigadores, fue uno de los rugbiers involucrados por el crimen horas después del mismo en Villa Gesell quien señaló a Ventura como sospechoso, a raíz de lo cual, la Policía lo aprehendió por disposición del primer fiscal de la causa, Walter Mercuri, quien subrogaba a Zamboni.
El propio Ventura dijo públicamente que a los acusados no los conocía y que sólo se había cruzado con alguno en un boliche, y que no sabe por qué lo mencionaron e involucraron en el hecho. Sin embargo, otros chicos en Zárate relataron que los rugbiers lo sometían a un bullying sutil.
Hoy, Ventura busca una retribución por los cuatro días terminó preso. En tal sentido, el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°1 de Dolores se prepara para dictar sentencia por una demanda contra el Ministerio Público Fiscal del Poder Judicial bonaerense por 10 millones de pesos, como resarcimiento por los daños sufridos por esa “infundada e injusta detención”.
Más testimonios
También están citados seis trabajadores del boliche “Le Brique” y dos efectivos policiales, entre ellos el que aplicó los primeros auxilios a Fernando minutos después del ataque frente al local.
Según informó la madre de la víctima, tanto ella como Silvino, el padre, volverán a presenciar la audiencia en el primer piso de los tribunales de Dolores.
Por su parte, fuentes cercanas a la defensa señalaron que los ocho imputados -Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23)- también estarán presentes, al igual que desde la apertura del debate oral.
Fuente: Télam e Infobae
