Alfredo Rosaspina tiene condena por contrabando. Fue capturado en noviembre del 2022.

Alfredo Raúl Rosaspina (66) es conocido en el mundo del contrabando como un hombre pensante, equilibrado y que no tiene celeridad para decidir sus acciones. Quienes han tenido contacto con él destacan su inteligencia para esquivarle a cualquier tipo de instrucción de importancia que pueda llegar a perjudicarlo y por “su llegada en los Tribunales federales”.

Fueron varios los testigos del Bentogate, la causa que mantiene al titular del Juzgado Federal Nº1 de Mendoza, Walter Bento, procesado como jefe de una asociación ilícita que cobraba coimas para morigerar la situación procesal de algunos presos, los que declararon que es personaje de extremo alcance y poder económico capaz de fraguar cualquier tipo de documentación para lograr que camiones puedan pasar mercadería ilegal desde otro país a la Argentina.

Este diario realizó un extenso informe sobre este hombre nacido el 12 de octubre de 1956 y reveló detalles sobre una de las causas por las que tuvo que responder. En las últimas horas, volvió a ser noticia: este martes, efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) detuvieron a Rosaspina en un domicilio de calle Olascoaga de Ciudad. Lo acusan de ser parte de un grupo sospechosos vinculados con un contrabando detectado en la frontera entre Chile y nuestro país.

Ver también: Bentogate: el contrabandista al que mencionan como rival de Diego Aliaga

Además de Rosaspina, también fue detenido un hombre de 58 años identificado como Walter Osvaldo Flores. Tenía pedido de captura por la misma causa, iniciada luego de un trabajo de la Gendarmería en alta montaña, y lo sorprendieron en su departamento de calle España.

Flores es un hombre dedicado al cambio de divisas. Supo trabajar hace unos 20 años en una casa de cambio en la zona de calles Espejo y San Martín del microcentro y luego se abrió para formar una sociedad con otros hombres de confianza.

Las fuentes consultadas contaron que Flores “tenía una de las cuevas más grandes de Mendoza” y “desapareció” de un día para el otro hace unos años. Recién hace unos seis meses volvió a dedicarse a esa actividad y continuó al negocio cambiario.

Las detenciones fueron desarrolladas por la PCN pero en los trabajos investigativos también participó la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que realizó el análisis de la información luego del procedimiento que permitió descubrir las maniobras de contrabando.

El momento de la detención del sospechoso.

El inicio

Rosaspina comenzó a estar en la mira de los investigadores que trabajan casos de droga y contrabando por el informante policial Diego Aliaga.

El ex despachante de aduanas y señalado facilitador de la organización que habría tenido en la cima de la pirámide al juez Bento, fue asesinado a fines de julio del 2020 en presuntos conflictos personales con su socio Diego Barrera, pero previamente era conocido como el informante Nº59 en la PCN y también mantenía contactos con policías de la Dirección de Inteligencia Criminal (DIC).

Estiman que Aliaga le pasaba “data” al comisario Gabriel Moschetti, jefe de la PCN en el Valle de Uco y por estos días procesado en el Bentogate, para librarse de la competencia, debido a que también se lo vinculaba con el contrabando.

En algunos de los informes que Moschetti pasaba a sus superiores, mencionaba a Rosaspina como un contrabandista de peso.

También fue introducido por Barrera, considerado uno de los testigos más destacados de la megainvestigación por asociación ilícita, cuando fue su turno de declarar. Afirmó que era “importante” en el mundo del tráfico ilegal de mercadería.

El secuestro


Rosaspina tiene una condena federal reciente: reconoció a fines de mayo del año pasado que intentó transportar ilegalmente hacia Chile 400 cartones de cigarrillos valuados por aquellos días en casi 3 millones de pesos.

Recibió 3 años de prisión en suspenso luego de una investigación a cargo del juez Walter Bento y pactar la pena con la fiscalía.

Durante el allanamiento que le realizaron este martes, le secuestraron elementos de importancia para la causa, como objetos tecnológicos, como teléfonos, tablet y pendrive y una importante cantidad de dinero.

Por su parte, a Flores, nacido el 1 de agosto de 1964, le incautaron 1.500 dólares, 9.640 pesos, un pendrive y una notebook.