Al imputado le dictaron la prisión preventiva.

Armando Alfredo López Roydríguez tiene 20 años y pasa las horas en la cárcel desde los primeros días de setiembre por un grave hecho ocurrido en Ciudad. Lo detuvieron a fines de agosto por asaltar y abusar sexualmente de una chica de 15 años, una vez que los investigadores policiales y judiciales confirmaron su identidad gracias a rastros levantados en la escena y cotejados posteriormente con la base de datos genéticos con la que cuenta Mendoza desde el 2018, la cual ha permitido conocer con precisión los nombres de muchos personajes sospechados de cometer delitos.

El caso no había trascendido pero generó preocupación en las autoridades porque la víctima es una adolescente a la que el delincuente abordó en una parada de colectivos de calle Rioja casi Buenos Aires cuando faltaban algunos minutos de las 17.30 del lunes 21 de agosto. La instrucción, a cargo del fiscal Martín Lucero, señala que la trasladó, mediante el uso de un arma blanca, hasta una obra en construcción de la intersección de Entre Ríos y Salta y allí la sometió con acceso carnal. También le robó pertenencias y se dio a la fuga.

Por la reconstrucción que realizó El Sol, trascendió que López Rodríguez violó a la adolescente mientas su pareja estaba a dando a luz a su segundo hijo en un hospital del Este provincial. Esto lo supieron porque mientras escapaba, después del robo, el sujeto se cruzó cuando corría con dos preventoras de Ciudad, a quienes les preguntó qué micro lo dejaba cerca del nosocomio porque iba a ser padre.

Esas mismas uniformadas desconocían que huía después de haber violado a la chica y fueron quienes terminaron ayudándola cuando se la encontraron en la zona mientras pedía ayuda. La víctima les contó que había sufrido un hecho de inseguridad (no reveló en un primer momento el abuso por vergüenza, estimaron detectives consultados por este diario) y describió algunas características físicas del agresor, como un piercing en el rostro, y la mochila que le habían sustraído.

En ese momento, a las preventoras les cerró la historia del sujeto con el que se toparon minutos antes en la zona y, con el paso de los minutos, la joven confesó que había sufrido un abuso sexual. Rápidamente, se activaron los protocolos correspondientes para este tipo de casos y personal policial de Investigaciones (Delitos Sexuales y Científica) se trasladó hasta el sector donde se produjo el ataque.

Dramático abuso en Ciudad

Con el paso de los minutos, se conoció en detalle cómo fue el hecho contra la menor. Por fuentes judiciales, se determinó que ella estaba esperando el micro cuando el sujeto la sorprendió con un elemento punzocortante.

Mediante amenazas, la llevó hasta a una obra en construcción, la agarró del cabello y comenzó a besarla. Un examen forense confirmó que le provocó un moretón en una zona de su cuerpo después de levantarle la remera.

El agresor continuó amenazándola para que no gritara y abusó de ella con acceso carnal. Le sustrajo la mochila con algunas pertenencias y escapó corriendo. La chica pidió ayuda y fue asistida por las preventoras que se habían cruzado minutos antes con el violador, quien quería irse hacia el Este porque su esposa estaba por tener familia.

La chica describió a los investigadores el lugar adonde fue llevada y Científica encontró “un trapo o remera” con rastros de semen del sujeto, el cual había utilizado para limpiarse.

Gracias a esta prueba, se realizó un cotejo con el banco de datos genéticos y el resultado fue positivo con Armando Alfredo López Rodríguez, quien fue capturado por un robo el año pasado y la Justicia le había otorgado la suspensión de juicio a prueba por falta de antecedentes.

Cuando lo detuvieron por ese hecho, se le extrajeron muestras ADN y la prueba fue fundamental para identificarlo con el programa de investigación criminal, denominado CoDIS (Combined DNA Index System).

En pocos días, la causa investigada por Lucero avanzó con un pedido de detención. Hubo allanamientos y el sospechoso terminó las rejas. En ese momento supieron que tenía dos hijos y que uno había nacido en la fecha en la que se produjo el abuso sexual en el centro.

Trascendió que se desarrolló un nuevo cotejo luego de la captura, con los rastros que encontraron en las prendas de vestir de la víctima, y el resultado también fue positivo. 

Por las pruebas incorporadas en esta etapa del proceso, la semana pasada, el juez Diego Flamant dictó la prisión preventiva contra López Rodríguez, luego de un pedido del Ministerio Público y la querella, representada por Claudia Vélez.

El próximo paso de la causa será la elevación a juicio, aunque es probable que el imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma en concurso real con robo agravado por el uso de arma termine reconociendo el hecho en un juicio abreviado, debido a que las pruebas en su contra (principalmente el reconocimiento de la víctima y las comparaciones genéticas) son “irrebatibles”, detallaron las fuentes consultadas.