El "arma" utilizada por el autor para amedrentar a la empleada del comercio.

Un ladrón fue detenido la mañana de este lunes después de asaltar una panadería en pleno centro mendocino. El sospechoso sustrajo dinero de la recaudación y el celular de una empleada. Confesó ante los policías que lo atraparon.

Todo comenzó pasadas las 9 cuando un sujeto irrumpió en la panadería La Continental, localizada en calle 9 de Julio 987, y le apuntó con un arma de fuego a la empleada que estaba a cargo de la atención.

Mediante las amenazas, el sospechoso pudo alzarse con 3 mil pesos de la caja registradora y el celular de la trabajadora, de 31 años. Acto seguido, se dio a la fuga en dirección a la plaza España.

Acto seguido, un testigo se comunicó con la línea de emergencias 911 y alertó sobre el ilícito, agregando que el autor vestía ropas similares a las de un cuidacoches.

Al tomar conocimiento sobre el hecho, personal de la Unidad Especial de Patrullaje Capital (UEP) realizó un patrullaje por las inmediaciones del comercio, en procura del malviviente.

El celular recuperado por los policías de la UEP Capital.

A las 9.50, detectaron a un individuo con características morfológicas y de vestimenta similares a las descritas por el testigo y la víctima del asalto, en el cruce de calles Avellaneda y Tiburcio Benegas, a unas diez cuadras de la escena.

Los efectivos aprehendieron al sospechoso, lo colocaron contra la movilidad y al requisarlo le hallaron una bolsa de consorcio negra, que tenía en el interior un tubo de aluminio doblado para simular la forma de una pistola. Aparentemente, ese elemento utilizó para engañar a la empleada de la panadería.

En tanto, también llevaba escondidos, entre sus prendas íntimas, mil pesos en billetes y un celular Samsung A31 azul, idéntico al de la víctima del robo. El sujeto adujo que el teléfono era suyo, por lo que los policías le pidieron que lo desbloqueara. Al no poder hacerlo, terminó por confesar que lo había sustraído en la panadería céntrica.

Así las cosas, el asaltante, identificado como Diego Martín Lucero (42), fue trasladado a la Comisaría Tercera, donde quedó alojado a la disposición de la Oficina Fiscal Nº 1.