Un diario local comenta que hay 10 postulantes a legisladores nacionales, lo que hace imposible sustraerme al comentario por si a algún distraído le interesa, cuando tenga que votar, conocer el currículum de algunos.
No hablaré de candidatos del PJ sino de Kirchneristas, ya que allí están todos los FPV, transversales, progre, concertadores, etcétera. Entre los candidatos hay un intendente que, imitando el ejemplo del maestro K, para que siga la “dinastía”, quiere dejar al “pulga” que es su hermano cuidándole el sillón. También está la “inefable” Patricia Fadel, quien se cansó de ser diputada, secretaria parlamentaria del kirchnerismo, que nos representó tan bien a los mendocinos votando leyes como el Impuesto al Cheque, la Emergencia Económica, contra el 82% móvil de los jubilados, la delegación de facultades al Ejecutivo (superpoderes), perjudicando a la provincia en sumas millonarias de la coparticipación. Estos y otros candidatos ya tienen la bendición del rey K, que está obsesionado en derrotar al Cleto, dependiendo de ese resultado el envío de fondos a la provincia.
Oh, sorpresa, apareció un ex legislador de la UCR, premiado recientemente, pero es bueno recordar que fue uno de los que se opusieron a la investigación de la deuda externa cuando llegó al Congreso.
Mi reconocimiento y bien merecida tiene la reelección por su labor parlamentaria el doctor Sanz, quien defendió permanentemente los derechos de los jubilados y lo que a la provincia le correspondía. Como conclusión, un consejo para los mendocinos: todo lo que tenga olor a K K no lo vote en octubre.