Ese cuarto intermedio hasta el miércoles 15 en el tratamiento del presupuesto del 2024 que vienen de acordar en Diputados el oficialista Cambia Mendoza con el Frente Elegí, puede que sea el primer ensayo de la nueva estrategia que imaginó llevar adelante el nuevo gobierno de Alfredo Cornejo para gobernar la provincia con señales y guiños a los “nuevos” aliados que ahora cree ver en el peronismo.

Tras las elecciones generales provinciales, la oposición ha sufrido una reconfiguración. Serán las fuerzas de Omar De Marchi, de La Unión Mendocina, las que han desplazado al peronismo a un discretísimo tercer puesto, pero de invalorable importancia para ese Cornejo que se prepara para gobernar desde el 9 de diciembre.

Al revés de lo que alguna vez desde este espacio se especuló, con aquello de que un enfrentamiento político-electoral entre Cornejo, Suarez con lo que se llevaba De Marchi en la división que sufría el oficialismo, o todo lo que eso representaba, podría dar a luz a un escenario de puro beneficio para la provincia detrás de una competencia un poco más elevada en la discusión política conocida hasta el momento. Hoy todo eso se ha esfumado, si es que pudo haber existido, aunque fuese en una mínima esperanza. En primer lugar, reconocer desde esta columna, lo naif de aquella visión y una ingenuidad que, más que nada, pudo significar el deseo de no pocos por ver un halo de luz al final del túnel. Nunca se sabe, pero las heridas de ese enfrentamiento, que efectivamente tuvo características brutales y para ello sólo falta observar lo acontecido en Las Heras, prometen perdurar en el tiempo con una nueva grieta para la política provincial de los próximos años.

La nueva Legislatura ofrece una apariencia oficialista muy parecida a la que termina con este período, con una leve disminución de su poder en el Senado y el mismo número en Diputados. Los cambios fuertes se han dado en la oposición y dentro de ese campo el brusco retroceso del peronismo frente a la irrupción de La Unión Mendocina de De Marchi. Un De Marchi que ya adelantó el voto negativo para el presupuesto y las leyes de Impositiva y Avalúo.

El peronismo, con sus intendentes, también parecen haber visto la necesidad del oficialismo ofreciendo una salida a la encerrona. Más que la aprobación de las leyes, el nuevo gobierno busca un visto bueno para un posible roll over, pero, más que nada, la autorización para buscar los 30.000 millones que requiere la ampliación del Metrotranvía, hacia Luján, y el Aeropuerto, en Las Heras. Es el peronismo el que podría acercarle los votos que De Marchi niega en ambas cámaras.

Los intendentes peronistas, por su lado, está claro que buscarán cobrar el apoyo que están dispuestos a conceder a cambio de recursos para sus comunas y que se explica con el eufemístico equilibrio territorial en el uso y reparto de los recursos fiscales. Y si bien no está claro, por ahora, lo que pondrá como exigencia el peronismo, por el lado de Cornejo están dispuestos a negociar, aunque tampoco abrigan muchas esperanzas de llegar a un punto en común. “Intentaremos acordar con el peronismo, y no se entró nunca en la discusión sobre pedido alguno, al menos que se sepa”, reconocieron cerca del gobernador electo.

El nuevo gobierno tiene, además, varios desafíos por delante con el uso y la dirección que les dará a recursos con los que ya cuenta o que contará. El fondo de Portezuelo es la gran oportunidad local, puramente mendocina, para buscar por ese lado una oportunidad de despegue sin depender en un ciento por ciento de la Nación o de la macro. Dependerá de la inteligencia de Cornejo y de toda la madurez que pueda demostrar la política una buena distribución de recursos únicos y finitos. Y que serán, qué duda cabe, una prenda y objeto de negociación política que siempre estará sobre la mesa para los años que se avecinan.

Es prematuro, sin embargo, aventurar un quiebre total y absoluto entre la oposición demarchista y el nuevo oficialismo cornejista. Todo indica que, por ahora, no hay puertas que puedan abrirse para un diálogo maduro ni puentes que se puedan tender tras todo lo que dejó el cisma y el empeño del lujanino por jugarse una carta a la Gobernación que creyó irrepetible. Se verá, como todo y en un contexto nacional que hoy se presenta incierto y cargado de interrogantes que comienzan a develarse, en principio, en pocos días más.