Si se comparan los datos sobre actividad económica, empleo, pobreza e indigencia desde fines de 2019 hasta el primer semestre de 2022 a nivel nacional y provincial, se observa lo siguiente:
- La actividad económica en la Nación creció 0.7 puntos. En Mendoza creció 1.4.
- La tasa de empleo en la Nación creció 1.6 puntos. En Mendoza creció 2.2.
- La pobreza en la Nación creció 0.7 puntos. En Mendoza se mantuvo igual.
- La indigencia en la Nación creció 0.8 puntos. En Mendoza disminuyó 3.3.
El incremento a nivel nacional de la actividad económica y del empleo no se tradujo en la disminución de la pobreza y menos de la indigencia, lo cual en Mendoza se comportó distinto. La inflación es la explicación que sobresale: cada vez hay más argentinos que no logran acceder a la canasta básica alimentaria, lo cual es un dato escalofriante. A nivel provincial esta relación ha sido distinta. En empleo creció más que la media nacional, la pobreza se mantuvo igual y la indigencia disminuyó 3.3 puntos.
Algunas reflexiones generales
Desde que asumió el kirchnerismo en la Nación, porque nadie puede dudar a estas alturas que el presidente ha decidido someterse a la voluntad de la vicepresidenta, la Argentina viene sufriendo un proceso de profundización de la crisis macroeconómica. La inflación, una máquina de producir pobres e indigentes, producida en gran medida por la ausencia de un plan económico serio y realista y al mismo tiempo por la debilidad institucional del Presidente debido a errores propios y a los sucesivos embates a los que lo sometió la Vicepresidenta, ha sido el detonante del sufrimiento de millones de argentinos.
Periódicamente, se habla de estos índices sin tomar real dimensión del sufrimiento humano que hay detrás de ellos. Se han naturalizado estos números, y tanto el gobierno nacional como las provincias tienen la obligación de abocarse directamente a esto como prioridad. La diferencia es que mientras el Gobierno nacional es víctima de sí mismo, en Mendoza la gestión funciona a través de políticas públicas integrales que tienen a la generación de empleo y lucha contra la pobreza como centralidad absoluta.
Mientras las provincias tienen una nula posibilidad de intervenir en las variables macroeconómicas, con políticas propias sólo pueden mitigar el impacto del descalabro nacional. Ese es el caso de Mendoza que a través de decisiones políticas propias como: la gestión equilibrada de la pandemia, Mendoza Activa (generación de empleo genuino y fomento a la inversión privada), disminución progresiva de impuestos, fortalecimiento del sector emprendedor, fomento de la economía del conocimiento, incremento federal de la obra pública y de la construcción de viviendas, programas como Enlace y Enlazados, políticas educativas que disminuyen la deserción escolar y prepara a los jóvenes para su inserción en el mercado laboral, fortalecimiento del turismo (defensa a ultranza de la conectividad), inserción de Mendoza en el mundo, defensa del sector industrial frente la distorsión del tipo de cambio, etcétera, hoy tiene índices que le permiten transitar un camino de estabilidad y perspectivas realistas y prometedoras hacia el futuro. Algunos datos que confirman esta tendencia:
Si se comparan los índices de empleo, pobreza, e indigencia entre la media nacional y las 5 jurisdicciones más importantes del país (CABA, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe), para el mismo periodo que estamos analizando (fines de 2019 y primer semestre de 2022) se observa lo siguiente:
- Mendoza fue la única jurisdicción en la que la pobreza no se incrementó.
- Tanto en la media nacional como en CABA, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe aumentó la pobreza y también la indigencia. En Mendoza la pobreza se mantuvo igual y disminuyó la indigencia.
- En el primer semestre de 2022 Mendoza fue la única jurisdicción que disminuyó la indigencia (-3.3). En todas las demás se incrementó.
Con respecto a Cuyo, y para el mismo periodo: Mendoza es la provincia que disminuyó más la indigencia (Mendoza -3,3, San Juan -0.2 y San Luis la incrementó 1.3) y la única en la que la pobreza no se incrementó. (en San Juan se incrementó 1.1 y en San Luis 3.3).
Reiteramos que estos índices marcan una fortaleza de Mendoza frente al contexto nacional y regional desde que el kirchnerismo accedió al gobierno nacional en 2019. No hay motivos para festejar mientras los índices sigan siendo los que son, pero hay datos que permiten aseverar que Mendoza se mantiene fortalecida frente a un contexto nacional tan adverso El desafío es continuar mejorando en las medidas en que las condiciones macroeconómicas lo permitan y continuando en la priorización del empleo y la educación como políticas públicas centrales para la disminución sostenida de la pobreza y la indigencia.
*La autora es licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública y senadora provincial de la UCR.
