“Hasta ahorita no hemos salido de la esfera sexual, pero cuando se empiece a hablar de la económica, probablemente salgan cosas muy interesantes en esa institución”, señaló el sociólogo Fernando González, autor del libro Marcial Maciel. Los Legionarios de Cristo: testimonios y documentos inéditos.
González, quien pasó siete años investigando a la orden que en enero de 1941 fundó el mexicano Maciel (1920-2008), presume que fueron “altas esferas del Vaticano” las que permitieron la filtración de la doble vida del sacerdote.
El caso apareció publicado el 4 de febrero en The New York Times y aquel mismo día lo reconoció la orden, cuyo director general, Álvaro Corcuera, hizo pública una carta en la que admite que la revelación les causó “dolor y sufrimiento”.
El académico González, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, estuvo en enero en el país norteamericano para participar en el VI Encuentro Mundial de las Familias.
Según González, pudo entonces haber hablado con los legionarios del caso de Maciel en un viaje a Cancún, en el Caribe mexicano.
Sobre el supuesto conocimiento y encubrimiento de la paternidad de Maciel coincidió José Barba Martín, catedrático honorario del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y denunciante desde hace años del escándalo de pederastia en la congregación, a la que perteneció. Cree que la orden quiere “hacer olvidar” los abusos sexuales perpetrados por Maciel.
Escándalo en la Legión de Cristo
El anuncio de que el fundador de la Legión de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, tuvo una hija frena su posible canonización, busca tapar escándalos del pasado y prevenir daños de revelaciones futuras, coincidieron dos expertos que han denunciado casos de pederastia en esa orden religiosa.
