Si todo sigue como está planeado, el presidente Néstor Kirchner llegará a Mendoza, más precisamente a San Rafael, el martes 29. Se tratará de una visita que tiene mucho de político, teniendo en cuenta la crisis en la UCR y la relación de Julio Cobos con el mandatario nacional. Pero lo que debe movilizar a los ciudadanos es la necesidad de que la buena onda entre ambos mandatarios se plasme en hechos concretos que sirvan para el desarrollo de la provincia.

    Por ejemplo, la línea de alta tensión Comahue-Cuyo, o la realización de la generadora Portezuelo del Viento. Muchas otras cosas se pueden plantear respecto de las necesidades de Mendoza y que la Nación, con ingresos fiscales récords, podría ayudar a satisfacer. De una buena vez, la especulación política podría servir para lograr las obras de infraestructura requeridas, como pueden ser las necesarias para terminar con la eterna historia de los cortes en el corredor Cristo Redentor por las nevadas.

    Todas son posibilidades, pero lo cierto es que el presidente ha anunciado en Mendoza muchas obras que tardan en llegar. Sería bueno que el gobernador sacara rédito de la evidente buena relación y sintonía ideológica para concretar los anuncios realizados por Kirchner.