Los delitos informáticos son conductas ilegales realizadas por ciberdelincuentes por medio de dispositivos electrónicos y redes informáticas.
Realizan estafas, robos de datos personales, de información comercial estratégica, suplantación de identidad, fraudes informáticos, que son ataques cometidos por estos ciberdelincuentes.
Estas personas actúan en grupos o trabajan solos, utilizando internet, computadoras, celulares, redes de fibra óptica, entre otros.
En este orden de ideas, es de público conocimiento que tanto los sitios web, contraseñas y correos electrónicos no seguros, facilitan a los ciberdelincuentes a cometer el delito.
Lo mencionado anteriormente lo hacen con finalidades económicas y para dañar los datos privados de personas.
Podemos dar algunos ejemplos, dirigir tu navegador de internet hacia paginas que causan infecciones con programas cargados de virus, ya que estos pueden borrar tu sistema operativo, así como también infectar tu teléfono y tu computadora, tu cámara del teléfono y extraer datos, negándote el acceso a tu propia información, robando dinero desde tu celular con diferentes mensajes de texto que aparecen.
Asimismo, existen programas espías que les permite a los ciberdelincuentes encender y grabar con la cámara y el micrófono, accediendo a tu información personal sin que vos lo sepas.
Siguiendo esta línea, existe un hecho más grave aun que, además de provocar engaño, las personas reciben amenazas para sacarles datos personales, información de otras personas u organizaciones, claramente obtener dinero, suplantar la identidad, acosar digital y sexualmente, tantas veces explicado en los escritos de Diario El Sol.
El modus operandi
¿Cuál es el modo en que los ciberdelincuentes interactúan con la víctima?
Se hacen pasar por empresas de servicios, oficinas de gobierno o amigos de algún familiar y piden los datos que les faltan para suplantar tu identidad y así operar tus cuentas en bancos, perfiles en las plataformas y redes sociales, servicios y aplicaciones web.
En este orden de ideas, coincidimos que estas conductas constituyen una violación de la privacidad de las personas.
Ejemplificando estos hechos ilícitos de gravedad, hablamos de:
a.- Espionaje ilícito sobre las comunicaciones privadas de los ciudadanos/as.
b.- Violación a la intimidad sin el consentimiento del usuario, para conocer sus gustos y preferencias y establecer la venta agresiva de productos y servicios asociados.
c.- Acceso ilegal a las comunicaciones privadas de un trabajador/a (correos electrónicos, redes sociales).
Cómo denunciar
Las Fiscalías de delitos informáticos deben requerir información, a las empresas prestadoras de servicios de comunicaciones, a los Bancos, y demás organismos, a los efectos que, con la debida autorización judicial, brinden los datos suficientes para la persecución del delito.
Dicha Fiscalía, se encuentra ubicada en el Polo Judicial de Mendoza, entre calles Plantamura y Atahualpa, al oeste de la Unidad Penal II, San Felipe.
Para acceder a una denuncia online, podes ingresar a la página del Ministerio Público Fiscal de Mendoza,(mpf.jus.mendoza.gov.ar) y al entrar a la página encontraras un cartel que dice: denuncia en línea, ingresas y buscas delitos económicos e informáticos, y allí realizaras tu denuncia, y el sistema te envía a tu correo electrónico la constancia de denuncia, que luego ingresa la Fiscalía con número de expediente y carátula.
Las Fiscalías tienen obligación de dar curso al procedimiento penal, esto es, iniciar la investigación.
Frente a la gravedad de este tipo de delitos, no tan nuevos, ya que se encuentran enquistados en la sociedad, donde son vulnerados los derechos a la privacidad de las personas, el robo de los ahorros de jubilados/as, trabajadores/es, personas que han ahorrado toda su vida, y muchos más ejemplos, lleva a nuestra sociedad a preguntarse:
“Cuál sería el modo que instrumentan las Fiscalías de Delitos Informáticos para frenar las estafas, intromisión en datos personales, sustracción de dinero en cajas de ahorro, invasión a la privacidad en cuanto a la información privada de las personas, y que las denuncias “no duerman en las Fiscalías” sin respuesta para una sociedad que tiene legítimo derecho a recuperar y reclamar que la Justicia responda por tal derecho vulnerado? La pregunta del millón.
Las consideraciones expresadas son de modo genérico y orientativo. Usted puede consultar a su Profesional de confianza.
