Con una inversión inicial enfocada en el formato take away y una alianza estratégica con proveedores consolidados, Carajitos es un nuevo proyecto que combina sabores caribeños con la eficiencia de comida rápida.
La propuesta apuesta por la unión de tradiciones y la adaptabilidad de formatos. Lo que comenzó como un emprendimiento de la pareja conformada por Emilio y Agostina, hoy se consolida como un punto de referencia de sabores venezolanos en el corazón de Maipú.
La génesis del local está ligada a una relación de amistad con David, dueño de la reconocida firma Tequeñitos Mendoza. La visión de los fundadores fue traer esos productos al departamento maipucino, pero bajo un concepto de “comida rápida de autor”, permitiendo que los clientes puedan amoldar sus pedidos (o boxes) a diferentes planes y momentos del día.

“Proyectamos traer estos sabores de restaurante al formato de comida rápida, buscando que todos puedan personalizar su box según su necesidad”, explica la pareja de socios.
Actualmente, el negocio opera bajo los modelos de take away, delivery particular y plataformas como Pedidos Ya, con un espacio de retiro y una barra de paso para consumos inmediatos en su local de calle Virgen de la Candelaria 24.
El factor cultural y la producción local
El nombre elegido, “Carajitos”, surge de un término informal venezolano para referirse a un hijo. Aunque nació como una humorada, terminó por definir los valores de la empresa: familia, tradición y cercanía.
Un dato distintivo del proyecto es que está liderado por una pareja mendocina, algo que suele sorprender a la comunidad venezolana local. “Sentimos que somos los encargados de lograr esta unión de culturas. Los clientes nativos se asombran al ver que logramos un producto de alta calidad y sabor auténtico, sin ser venezolanos”, señalan Emilio y Agostina.
En cuanto a la propuesta gastronómica, los tequeños y pasteles son provistos por Tequeñitos Mendoza, asegurando un estándar de calidad probado, mientras que las arepas son de producción 100% propia, utilizando ingredientes locales que se adaptan a las recetas caribeñas.



Números y proyecciones de expansión
La propuesta comercial se estructura en boxes pensados para compartir, con un ticket promedio que inicia en los $9.500 (media docena de tequeños) hasta opciones corporativas o para eventos de $35.000 (Box Fiesta de 50 piezas).
Los productos estrella son el Box Mi Pana (degustación de tequeños, empanadas y pasteles) y el Box Mi Reina, dedicado exclusivamente a la clásica arepa Reina Pepiada.
A pesar de los desafíos que impone la incertidumbre económica y la competencia en el rubro, la hoja de ruta de la pareja es clara. Actualmente se encuentran en proceso de estabilización y registro de marca, y proyectan la apertura de su primer local con salón para cenar, manteniendo el punto actual como centro de expedición rápida.
Los jóvenes también planifican incursionar en eventos y puntos de venta móviles. “Nuestro mayor desafío es posicionarnos en un mercado tan compacto, pero confiamos en la calidad y en el amor que ponemos en cada box”, concluyen sus fundadores.
El local abre de martes a jueves de 19 a 23.30, y de viernes a domingo de 18 a 23.30.
