A pocos días del cruce entre Argentina y Cabo Verde por los dieciseisavos de final, una investigación judicial internacional ha colocado al seleccionado africano en el centro de la escena mediática por motivos ajenos al rendimiento deportivo.

El foco recae sobre su capitán, Ryan Mendes, quien está siendo investigado por la policía de Nueva Zelanda tras una denuncia por presunta violación presentada por una mujer brasileña que trabajó con la delegación durante una serie de compromisos internacionales en marzo.

Según la información publicada inicialmente por el medio brasileño Globo Esporte y replicada por diversas fuentes internacionales, la denuncia fue formalizada el 10 de abril ante las autoridades de Auckland y estaría respaldada por elementos probatorios de carácter médico y visual.

Entre ellos, se incluyen fotografías de lesiones físicas y un informe clínico que detalla hematomas y heridas compatibles con una agresión, además de registros de cámaras de seguridad del hotel donde se encontraba alojada la delegación caboverdiana. 

La denunciante, que residía en Nueva Zelanda con visa laboral, había sido contratada como intérprete por la federación local para asistir al equipo africano, dada la necesidad de comunicación en portugués durante su estadía.

De acuerdo con el relato incorporado a la causa, los hechos habrían ocurrido el 27 de marzo, horas después de un partido amistoso frente a Chile. La mujer asegura que fue invitada a una reunión en una de las habitaciones del hotel bajo la premisa de cumplir funciones profesionales, pero al advertir que se trataba de un encuentro de carácter social decidió retirarse.

Posteriormente, siempre según su testimonio, Mendes se presentó en su habitación, la agredió físicamente y perpetró la violación denunciada. El informe médico posterior describe contusiones en diversas partes del cuerpo y lesiones genitales, que han sido incorporadas como evidencia en la investigación en curso.

Las autoridades neozelandesas confirmaron la existencia de la causa y señalaron que permanece abierta, aunque, en línea con la legislación local sobre privacidad, no han revelado detalles adicionales sobre los involucrados.

El proceso incluye el análisis de pruebas forenses, testimoniales y audiovisuales, y podría extenderse durante varios meses antes de determinar si existen fundamentos suficientes para presentar cargos formales ante la justicia.

En Nueva Zelanda, los delitos de violencia sexual están contemplados en el marco del Crimes Act y prevén penas severas, que pueden alcanzar hasta 20 años de prisión en caso de condena. Además, en un escenario de eventual imputación, las autoridades podrían recurrir a mecanismos de cooperación internacional como la notificación a Interpol, aunque la ausencia de un tratado bilateral de extradición con Cabo Verde podría añadir complejidad jurídica al caso.

Mientras la investigación avanza bajo estricta reserva, la dimensión deportiva añade un componente de alta exposición mediática. Cabo Verde disputa en 2026 su primer Mundial de la FIFA, un logro histórico para un país de poco más de medio millón de habitantes que nunca había alcanzado la máxima competición internacional.

El delantero, de 36 años, es el máximo goleador histórico de la selección y el futbolista con mayor número de partidos internacionales disputados, lo que lo convierte en un símbolo del crecimiento del fútbol caboverdiano en las últimas dos décadas.