Durante la madrugada del sábado, el cielo mendocino volvió a ofrecer un espectáculo poco frecuente. A las 00:39, un meterorito ingresó a la atmósfera terrestre a gran velocidad, generando una intensa estela luminosa visible desde distintos puntos de la provincia. Se trata del segundo fenómeno similar en poco más de una semana.

El objeto se encendió al contacto con la atmósfera y, en cuestión de segundos, se desintegró completamente. Según explicaron especialistas, este tipo de eventos no representan riesgo, ya que el material se consume antes de alcanzar la superficie.

La visibilidad fue óptima debido a que la noche estaba completamente despejada. Aunque el fenómeno se percibió con mayor claridad en zonas alejadas de los centros urbanos, también fue observado desde distintas áreas de la ciudad.

La aparición de este objeto generó sorpresa entre vecinos que, al ver el cielo iluminarse repentinamente, creyeron que podía tratarse del inicio de una tormenta. Sin embargo, no hubo registros meteorológicos que indicaran actividad climática en ese momento. El paso de este tipo de fragmentos es ocasional, pero no excepcional, y suele aumentar su frecuencia en determinados períodos del año por el ingreso de restos de cometas y asteroides a la órbita terrestre.