Los vecinos del barrio Praderas de Vistalba, en Luján de Cuyo, presentaron nuevos reclamos sobre su situación con el servicio de agua. Según dicta una carta enviada a Aguas y Saneamiento Mendoza (AYSAM), “desde este viernes último pasado, la totalidad del barrio, compuesto por decenas de familias, se encuentra sin provisión de agua potable”.

A partir de esto, los residentes de este barrio, describieron que la situación “es de suma gravedad” porque los cientos de vecinos deben afrontar esta ola de calor sin una sola gota de agua.

Esta zona está mayormente ocupada por zonas residenciales y cuenta con una importante presencia de bodegas de alto nivel. Además, los vecinos temen que la construcción de nuevos barrios, principalmente privados, complique aún más el suministro.

Aunque desde el viernes pasado la totalidad del barrio se encuentra sin servicio de agua, varios vecinos describieron que una zona en particular lidia con estos problemas desde hace más de 10 años.

Concretamente, es la zona “Alta Oeste”, entre la calle Praderas de Vistalba y el Callejón de la Virgen. En la carta se denunció que quienes viven allí experimentan todos los años cortes de agua en los días de mucho calor y en las fiestas.

Ivana Salvador, una de las vecinas, describió que los problemas con el agua existen desde que se mudó al barrio en 2014: “Desde siempre ha sido la misma situación”.

Y sumó que siempre con la llegada del verano, el servicio de agua se detiene y constantemente tiene problemas. “La otra vez estaba bañando a mi hija y salió agua muy caliente, la del calefón, porque ya no llegaba la del servicio”, graficó.

Otro vecino, Mauricio Vásquez, explicó que desde que vive allí se han realizado varios reclamos y movilizaciones, pero, sin embargo, “nunca hubo una respuesta oficial“.

La respuesta de Aysam

Desde la empresa pública del servicio, Aguas Mendocinas, respondieron simplemente que el suministro “se había detenido por una perforación”, pero que, “ahora ya está en funcionamiento”.

Esto último, fue refutado por Vásquez, quien negó que el servicio esté funcionando y agregó que el problema se debe a un “problema estructural”.

Al ser repreguntados por El Sol sobre, cuándo se hizo la perforación y desde cuándo tienen constancia de que el servicio se queda funcionando, desde la empresa mendocina se describió que “después que vuelve a funcionar, se tiene que recuperar el sistema. Los primeros que empiezan a tener agua la usan y se demora esa recuperación”.